26 de octubre de 2026

Mundo

Mundo. Quién es Gadi Eisenkot, el ex general que desafía a Netanyahu en Israel

El líder del partido Yashar busca capitalizar el desgaste del primer ministro tras los ataques del 7 de octubre y la guerra en Gaza. Fue jefe del Ejército israelí y perdió a su hijo en el conflicto, pero mantiene una línea dura frente a Hamás y los palestinos.

Gadi Eisenkot, el principal rival de Netanyahu

Gadi Eisenkot, general retirado y ex jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), se convirtió en uno de los principales rivales de Benjamin Netanyahu de cara a las elecciones parlamentarias previstas para este martes 27 de octubre. Su partido, Yashar, creció en los sondeos durante la campaña y presenta una alternativa al actual gobierno, aunque las encuestas más recientes muestran una disputa ajustada y ningún bloque con un camino asegurado para formar mayoría.

Eisenkot tiene 66 años y pasó 41 años en el Ejército israelí. Fue jefe del Estado Mayor entre 2015 y 2019, después de ocupar distintos cargos de mando. Su trayectoria militar y su imagen de dirigente sobrio contrastan con el perfil de Netanyahu, quien lleva décadas en la política y enfrenta un juicio por corrupción.

El partido Yashar fue fundado por Eisenkot en 2025. Su nombre puede traducirse como "recto" u "honesto", y su campaña se apoya en la promesa de reconstruir la confianza en las instituciones, recuperar la cohesión social y fortalecer la seguridad. El ex general se presenta como un dirigente menos ligado a la política tradicional y enfoca buena parte de sus críticas en la responsabilidad del gobierno por los fallos de seguridad que precedieron al ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023.

La muerte de su hijo en Gaza marcó su historia personal

La guerra también tuvo un impacto directo en la familia de Eisenkot. Su hijo menor, Gal, murió en diciembre de 2023 mientras combatía en Gaza. Tenía 25 años y era reservista del Ejército israelí. Dos sobrinos del ex jefe militar también murieron durante la guerra.

La muerte de Gal ocurrió mientras Eisenkot formaba parte del gabinete de guerra que Netanyahu creó tras los ataques del 7 de octubre. El entonces ministro ingresó en ese órgano como observador y se retiró ocho meses después, en medio de sus desacuerdos con la conducción del primer ministro y de sus reclamos para que el gobierno definiera una estrategia para la posguerra.

Eisenkot también pidió una comisión estatal de investigación sobre las fallas de seguridad que permitieron el ataque. Su crítica central es que, casi tres años después, el gobierno no asumió plenamente la responsabilidad política por lo ocurrido ni presentó una salida clara para la guerra y el futuro de Gaza.

Su propuesta sobre Gaza mantiene una línea dura

La candidatura de Eisenkot busca diferenciarse de Netanyahu en la conducción del gobierno y en la rendición de cuentas, pero no plantea un giro pacifista en materia de seguridad. El exgeneral sostiene que Israel debe impedir que Hamás conserve poder militar y propone eliminar o desmantelar su ala armada. Durante la campaña, afirmó que ese objetivo debía cumplirse en un plazo de 18 meses.

Eisenkot también rechaza la creación de un Estado palestino. En una entrevista sostuvo que "dos Estados para dos pueblos es un error" y defendió que Israel mantenga la responsabilidad de seguridad sobre el territorio entre el río Jordán y el mar Mediterráneo. Esa posición lo diferencia de sectores de la oposición que sí respaldan una solución de dos Estados.

Su postura refleja una de las principales características de su perfil: ofrece una alternativa política a Netanyahu, pero mantiene posiciones firmes en materia militar. Eisenkot cuestiona la falta de objetivos alcanzables y de planificación del gobierno, mientras sostiene que Hamás debe perder su capacidad de combate.

También apoya los asentamientos israelíes en Cisjordania cuando son aprobados por el Estado, aunque criticó la violencia de colonos contra palestinos y algunas decisiones de los socios ultraderechistas de Netanyahu. Se opone, además, a los ministros Itamar Ben-Gvir y Bezalel Smotrich, figuras centrales del ala más radical de la coalición oficialista.

Una elección abierta y sin mayoría asegurada

Las encuestas previas a la votación mostraron el crecimiento de Yashar y, en algunos sondeos, a Eisenkot por delante del Likud de Netanyahu. Sin embargo, el promedio más reciente de Reuters ubicaba a ambos partidos en niveles similares. Ninguno de los bloques tenía asegurados los 61 escaños necesarios para alcanzar la mayoría en la Knesset, el Parlamento israelí, que cuenta con 120 bancas.

Por eso, el resultado de la elección no necesariamente definirá por sí solo quién gobernará. La formación de una coalición dependerá de los acuerdos entre los partidos que consigan representación. Incluso si Yashar obtiene más bancas que el Likud, Eisenkot deberá reunir apoyos suficientes para formar gobierno y evitar que Netanyahu conserve el poder.

La votación será la primera elección nacional desde los ataques del 7 de octubre de 2023, que dejaron 1.200 muertos en Israel y desencadenaron la guerra en Gaza. La seguridad, el reclutamiento militar de los ultraortodoxos, la responsabilidad por las fallas previas al ataque y el futuro del conflicto estarán entre los temas centrales para los votantes.

Comentarios

0

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.

Cargando comentarios...

Subscribite para recibir todas nuestras novedades