1 de noviembre de 2026
El argentino protagonizó una destacada actuación con Alpine y volvió a sumar puntos después de una serie de carreras complicadas. Max Verstappen se impuso en el Autódromo Hermanos Rodríguez, mientras que el italiano de Mercedes hizo historia al conquistar su primer título mundial con apenas 20 años.
Franco Colapinto consiguió un valioso octavo puesto en el Gran Premio de la Ciudad de México, correspondiente a la decimonovena fecha del Campeonato Mundial de Fórmula 1, en una carrera que también quedará marcada por la consagración de Andrea Kimi Antonelli como el campeón más joven de la historia de la categoría. La victoria fue para Max Verstappen, quien se impuso después de una competencia accidentada y consiguió un nuevo triunfo para Red Bull.
El argentino, que había largado desde la undécima posición, logró avanzar hasta la zona de puntos y completó una de sus mejores actuaciones recientes con Alpine. Su resultado adquirió especial importancia después de varios fines de semana adversos, durante los cuales los problemas de rendimiento y los abandonos le habían impedido consolidar una buena cosecha de unidades.
Por su parte, Antonelli terminó tercero, detrás de Verstappen y Lewis Hamilton, un resultado que le permitió asegurar matemáticamente el campeonato cuando todavía restan cuatro Grandes Premios para finalizar la temporada. A los 20 años, el italiano superó el récord de precocidad establecido por Sebastian Vettel en 2010 y devolvió a Italia a lo más alto de la Fórmula 1 después de 73 años.
El fin de semana había comenzado con dificultades para Franco Colapinto, quien no participó de la primera práctica libre porque Alpine cedió su monoplaza al italiano Gabriele Minì, en cumplimiento del reglamento que obliga a los equipos a brindar oportunidades a pilotos debutantes.
Durante los entrenamientos posteriores, el argentino mostró una evolución progresiva y consiguió avanzar hasta la segunda tanda de la clasificación. Aunque quedó eliminado en la Q2, una sanción que afectó a otro competidor le permitió ganar una posición en la grilla y comenzar la carrera desde el undécimo lugar.
La largada fue uno de los momentos más importantes de su actuación, debido a que consiguió aprovechar los movimientos del pelotón para avanzar rápidamente hacia las posiciones puntuables. El piloto argentino llegó a ubicarse séptimo durante los primeros giros, aunque posteriormente perdió terreno frente a rivales que contaban con monoplazas más competitivos.
A medida que avanzó la carrera, Colapinto mantuvo un ritmo consistente y evitó cometer errores, una condición especialmente importante en un circuito donde los incidentes y las neutralizaciones modificaron varias veces las estrategias de los equipos.
La interrupción provocada por el accidente de Valtteri Bottas y las posteriores modificaciones en el orden de carrera volvieron a ofrecer oportunidades para el argentino, que consiguió mantenerse entre los diez primeros y afrontar las últimas vueltas en una posición favorable.
Finalmente, Colapinto cruzó la línea de meta en el octavo puesto, por delante de Liam Lawson y de su compañero de equipo, Pierre Gasly, quien terminó décimo.
El resultado permitió que el piloto argentino sumara cuatro puntos y cortara una racha negativa que había complicado sus aspiraciones durante el tramo final de la temporada.

La victoria del Gran Premio de México quedó en manos de Max Verstappen, quien volvió a demostrar su capacidad para aprovechar las oportunidades y administrar la presión en una carrera que presentó numerosos cambios de posición.
El piloto de Red Bull había comenzado desde el quinto lugar después de recibir una penalización que modificó su ubicación original en la grilla. Sin embargo, consiguió avanzar durante los primeros giros y se mantuvo entre los principales protagonistas de la competencia.
La largada presentó una intensa disputa entre los pilotos de Ferrari, especialmente Lewis Hamilton y Charles Leclerc, quienes habían conseguido ocupar la primera fila de la clasificación.
Leclerc logró tomar inicialmente el liderazgo, pero una maniobra en la que obtuvo ventaja por fuera de los límites de la pista derivó en una penalización de cinco segundos, una situación que terminó favoreciendo las posibilidades de sus principales rivales.
Verstappen aprovechó las distintas fases de la carrera para avanzar y colocarse en una posición privilegiada, aunque debió afrontar la presión de Hamilton durante los últimos giros.
El neerlandés logró defender el liderazgo y completó las 71 vueltas del Autódromo Hermanos Rodríguez por delante del británico de Ferrari, quien consiguió su segundo puesto después de una actuación competitiva.
La victoria también permitió que Verstappen sumara otro triunfo durante una temporada en la que Red Bull no consiguió sostener el dominio de años anteriores frente al crecimiento de Mercedes.
La principal noticia internacional de la jornada fue la consagración de Andrea Kimi Antonelli, quien se convirtió en el campeón mundial más joven de la historia de la Fórmula 1. El italiano de Mercedes llegó a México como líder absoluto del campeonato y necesitaba sumar apenas unos puntos para asegurarse matemáticamente su primera corona, independientemente de los resultados de sus principales perseguidores.
Aunque no consiguió quedarse con la victoria, el tercer puesto fue suficiente para definir el título, gracias a la amplia ventaja que había construido sobre George Russell, su compañero de equipo, y Lewis Hamilton.
Con 20 años y 68 días, Antonelli superó la marca de Sebastian Vettel, quien había conquistado su primer campeonato mundial en 2010, cuando tenía 23 años, cuatro meses y once días.
La consagración también representa un acontecimiento histórico para el automovilismo italiano, que no conseguía un título de pilotos desde Alberto Ascari en 1953, cuando el legendario corredor se coronó con Ferrari.
Antonelli alcanzó la cima de la categoría en apenas su segunda temporada como piloto titular, después de haber sido elegido por Mercedes para ocupar el asiento que dejó Hamilton tras su incorporación a Ferrari.
La apuesta del equipo alemán terminó convirtiéndose en uno de los movimientos más importantes de los últimos años, debido a que el joven piloto consiguió consolidarse rápidamente entre los principales protagonistas del campeonato.
La consagración provocó una fuerte emoción en Kimi Antonelli, quien celebró junto a los integrantes de Mercedes y su familia después de recibir la bandera a cuadros.
El piloto italiano no pudo contener las lágrimas cuando comprendió que había conseguido el objetivo que perseguía desde sus comienzos en el automovilismo, después de una temporada en la que había demostrado una notable regularidad.
Durante las entrevistas posteriores, Antonelli agradeció especialmente a Mercedes y a su familia por el acompañamiento recibido a lo largo de su carrera deportiva.
El joven también destacó la importancia de compartir el podio con dos pilotos de enorme trayectoria como Max Verstappen y Lewis Hamilton, quienes acumulan múltiples campeonatos mundiales.
La escena reflejó el contraste generacional que atraviesa actualmente la Fórmula 1, donde los pilotos más jóvenes comenzaron a disputar los principales lugares frente a figuras que dominaron la categoría durante la última década.
Para Mercedes, el campeonato representa el regreso a la cima del Mundial de Pilotos después de varios años sin conseguir el título, además de confirmar el éxito de una renovación deportiva que combinó experiencia técnica y juventud.
El Gran Premio de la Ciudad de México estuvo marcado por distintos incidentes que obligaron a modificar las estrategias de los equipos y alteraron el desarrollo previsto de la competencia.
Uno de los episodios más importantes ocurrió cuando Valtteri Bottas sufrió una falla en la suspensión de su Cadillac y terminó impactando contra las barreras de protección.
El accidente provocó inicialmente el ingreso del auto de seguridad y posteriormente una bandera roja, debido a que los organizadores necesitaron reparar las defensas dañadas antes de permitir la continuidad de la carrera.
La interrupción obligó a los pilotos a regresar a la zona de boxes y esperar la autorización para una nueva largada, lo que modificó las diferencias que se habían establecido durante los primeros giros.
En la reanudación, Verstappen consiguió conservar el liderazgo, mientras que Hamilton avanzó hasta el segundo puesto y Antonelli logró colocarse tercero, posición que terminó asegurándole el campeonato mundial.
La carrera volvió a neutralizarse en las últimas vueltas después de un incidente entre Oscar Piastri y Arvid Lindblad, que terminó con el abandono del piloto de Racing Bulls.
Esta situación volvió a reunir al pelotón y generó una definición exigente para los principales protagonistas, aunque Verstappen consiguió resistir la presión de Hamilton hasta la bandera a cuadros.
Para Colapinto, las neutralizaciones también representaron momentos decisivos, debido a que debió administrar las relargadas y defender su posición frente a competidores que buscaban ingresar en la zona de puntos.
La clasificación inicial de la carrera dejó a Max Verstappen en el primer puesto, seguido por Lewis Hamilton y Kimi Antonelli, quienes completaron el podio.
El cuarto lugar fue para Charles Leclerc, mientras que Lando Norris terminó quinto y George Russell ocupó la sexta posición.
El australiano Oscar Piastri cruzó la meta séptimo, inmediatamente por delante de Franco Colapinto, quien consiguió el octavo puesto con Alpine. La zona de puntos se completó con Liam Lawson, noveno, y Pierre Gasly, décimo.
De esta manera, el equipo francés logró colocar a sus dos pilotos entre los diez primeros, un resultado especialmente valioso después de varias carreras en las que había encontrado dificultades para competir por los puntos.
La competencia también registró los abandonos de Arvid Lindblad, Oliver Bearman, Valtteri Bottas, Lance Stroll y Fernando Alonso, en una jornada marcada por los incidentes y las interrupciones.

El octavo puesto representa un impulso importante para Franco Colapinto, que venía de una serie de actuaciones complicadas y necesitaba recuperar protagonismo durante el cierre del campeonato.
El argentino consiguió sumar cuatro unidades, un resultado que le permitirá mejorar su registro personal y fortalecer sus expectativas de continuar avanzando en la clasificación general de pilotos.
La actuación también fue relevante para Alpine, que logró colocar a Colapinto y Gasly en la zona puntuable en una temporada donde la competencia del mediocampo se volvió especialmente ajustada.
El siguiente desafío será el Gran Premio de Brasil, una carrera que genera una expectativa particular entre los seguidores argentinos debido a la cercanía geográfica y a la presencia habitual de numerosos hinchas nacionales en las tribunas de Interlagos.
El trazado brasileño presenta características diferentes a las del Autódromo Hermanos Rodríguez, por lo que el equipo deberá volver a trabajar sobre la puesta a punto del monoplaza para sostener el rendimiento conseguido en México.
El Gran Premio de la Ciudad de México terminó con tres grandes protagonistas: Verstappen volvió a ganar, Antonelli escribió una página histórica al convertirse en el campeón mundial más joven y Colapinto recuperó la sonrisa con un octavo puesto que le permitió regresar a los puntos.
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