2 de noviembre de 2026
El Ministerio de Salud de la Nación incorporó la vacuna hexavalente (o séxtuple) acelular al Calendario Nacional de Vacunación.
A partir de 2028, los bebés nacidos desde el 1° de enero de ese año recibirán protección contra seis enfermedades con una única inyección, en reemplazo de las dos aplicaciones que se administran actualmente por separado.
La medida, establecida por la Resolución 1567/2026 y publicada en el Boletín Oficial el 2 de noviembre de 2026, tiene carácter gratuito y obligatorio.
La nueva formulación (DTPa-Hib-HB-IPV) previene la difteria, el tétanos, la tos convulsa (coqueluche), la hepatitis B, la poliomielitis y las infecciones invasivas por Haemophilus influenzae tipo b (Hib), causante de meningitis y neumonía, entre otros cuadros graves.
Qué
cambia en el esquema
Actualmente, los niños reciben la vacuna pentavalente (difteria, tétanos, tos convulsa, hepatitis B e Hib) y la antipoliomielítica inactivada (IPV) por separado a los 2, 4 y 6 meses, más un refuerzo de pentavalente entre los 15 y 18 meses y otro de IPV a los 5 años.
Con la hexavalente acelular, el esquema para los nacidos a partir del 1° de enero de 2028 será:
Quienes completen este esquema ya no necesitarán el refuerzo adicional de IPV a los 5 años. En la práctica, se reducirán alrededor de cinco inyecciones a lo largo de la infancia (tres en el primer semestre, una en el segundo año y la de los 5 años), pasando de nueve aplicaciones relacionadas con estas enfermedades a cuatro.
Los niños nacidos hasta el 31 de diciembre de 2027 inclusive continuarán y completarán el esquema tradicional con pentavalente e IPV por separado, según las edades y recomendaciones vigentes. La dosis de hepatitis B al nacer y el resto de las vacunas del calendario no se modifican.
Beneficios
y características
La incorporación busca simplificar los esquemas, mejorar la adherencia y el cumplimiento oportuno, reducir oportunidades perdidas de vacunación y facilitar la logística de adquisición, distribución, almacenamiento y registro en los vacunatorios. El componente acelular contra la tos convulsa suele generar menos reacciones adversas (fiebre, dolor e inflamación local) que las formulaciones de células enteras.
Hasta ahora, esta vacuna se utilizaba principalmente en prematuros nacidos antes de las 37 semanas y con peso inferior a 1.500 gramos, para minimizar posibles efectos adversos. Su extensión al esquema general fue recomendada por la Comisión Nacional de Inmunizaciones (CoNaIn), tras analizar evidencia científica, experiencias internacionales y coberturas locales.
La medida se enmarca en una política orientada a optimizar la prevención de enfermedades inmunoprevenibles mediante tecnologías combinadas, sin alterar la protección ofrecida.
El Ministerio elaborará lineamientos técnicos para la implementación, esquemas incompletos y casos especiales.