4 de noviembre de 2026
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reafirmó este miércoles que volvería a ordenar la ofensiva militar contra Irán, a pesar de la contundente derrota de su partido en las elecciones legislativas de medio mandato celebradas el martes.
Los demócratas recuperaron el control de la Cámara de Representantes y del Senado, en un resultado que analistas y dirigentes republicanos vinculan en gran medida al conflicto iniciado a finales de febrero y al alza de los precios de los combustibles.
En declaraciones a la prensa en el sitio de construcción del nuevo salón de baile de la Casa Blanca, Trump reconoció que la guerra fue un factor relevante. "Creo que es en gran medida cierto porque elevó un poco el precio de la gasolina a corto plazo", señaló, en respuesta a las críticas de su vicepresidente, JD Vance. Sin embargo, insistió: "Si tuviera que hacerlo de nuevo, lo haría de nuevo. A largo plazo es la única solución. No se puede permitir que Irán tenga un arma nuclear". Añadió que "lo de Irán teníamos que hacerlo y seguimos haciéndolo", y atribuyó el mayor daño político al precio de la gasolina más que al conflicto en sí, al tiempo que destacó que ahora hay "un flujo tremendo de petróleo saliendo de Ormuz".
Trump ha descartado cambios inmediatos en su gabinete, defendiendo al secretario de Defensa, Pete Hegseth.
La postura de Vance y el coste electoral
El vicepresidente JD Vance fue más directo en una publicación en X. "La razón por la que perdimos es la guerra. El propio presidente lo dijo anoche", escribió. "Si quieren argumentar que valió la pena, que valió la pena perder el Senado durante los próximos seis años, entonces háganlo. Argumenten que fue un coste que valió la pena pagar. Estén de acuerdo o no, al menos es honesto. Todo el mundo sabe por qué perdimos".
Vance señaló que muchos votantes que respaldaron la fórmula Trump-Vance en 2024 optaron por demócratas en 2026, y propuso entre las prioridades terminar la guerra, centrarse en el coste de la vida, poner "América primero" y revisar la relación con Israel.
Encuestas de salida y sondeos previos coinciden en el peso del conflicto: alrededor de seis de cada diez votantes consideraron que Estados Unidos tomó la "decisión equivocada" al actuar militarmente, y un 74 % lo calificó como factor crucial o mayor en su voto al Congreso.
Los demócratas lograron victorias históricas en bastiones republicanos, incluyendo escaños al Senado en Texas, Kansas (primera vez desde 1932), Carolina del Sur, Ohio e Iowa, además del control de la Cámara.
Vance señaló que muchos votantes que respaldaron la fórmula Trump-Vance en 2024 optaron por demócratas en 2026.
El
conflicto y sus consecuencias
La guerra, de casi nueve meses, comenzó a finales de febrero de 2026 con ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel. Ha provocado interrupciones en el estrecho de Ormuz, un alza significativa de los precios de la gasolina y el diésel, y un balance de al menos 11 muertos estadounidenses en combate (más otros decesos no hostiles) y más de 850 heridos, según cifras del Departamento de Defensa.
Trump ha mantenido que la acción impidió que Irán obtuviera un arma nuclear y ha descartado cambios inmediatos en su gabinete, defendiendo al secretario de Defensa, Pete Hegseth, a quien calificó de estar haciendo "un gran trabajo". También advirtió que usará el veto contra legislación demócrata que considere destructiva y minimizó la derrota al señalar que él no figuraba en las papeletas.
Funcionarios iraníes celebraron el resultado como un rechazo a la guerra. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, escribió que los estadounidenses dijeron "NO A LA GUERRA".
Trump, por su parte, ha indicado que no hay planes inmediatos de nuevos ataques mayores, aunque mantiene que Estados Unidos está "listo y preparado" si fuera necesario.
La pérdida del Congreso complica los dos años restantes del mandato de Trump y abre la puerta a un mayor escrutinio demócrata, mientras dentro del Partido Republicano crece el debate sobre el coste político de la ofensiva.