5 de noviembre de 2026

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Mundo. El día que Santiago Peña afirmó que Milei repetía su política en Argentina

El mandatario paraguayo renunció en medio del escándalo de Ueno Bank y una acusación parlamentaria por mal desempeño. Un video de su paso por la televisión argentina recupera sus elogios al programa económico libertario y la sintonía política que mantenía con el Presidente.

La renuncia de Santiago Peña a la Presidencia de Paraguay, precipitada por el colapso de Ueno Bank y el avance de un juicio político en el Congreso, volvió a poner bajo la lupa su relación con el presidente argentino Javier Milei. En marzo de 2024, cuando ambos mandatarios transitaban los primeros meses de sus respectivas gestiones, el dirigente paraguayo había elogiado públicamente las políticas económicas libertarias y presentado a su país como un modelo que la Argentina intentaba reproducir.

Una de esas intervenciones tuvo lugar el 24 de marzo de 2024, durante una emisión de Almorzando con Juana, el programa conducido por Juana Viale en eltrece. Allí, Peña defendió las políticas de reducción de impuestos, fortalecimiento del Banco Central y control del gasto público que Paraguay había aplicado durante las décadas anteriores, al tiempo que expresó su respaldo al rumbo económico elegido por Milei.

Aquellas declaraciones adquieren un nuevo significado después de que Peña anunciara su salida del Gobierno paraguayo, en medio de una crisis financiera que dejó a millones de usuarios de Ueno Bank sin acceso normal a sus ahorros. La situación provocó fuertes protestas sociales, cuestionamientos sobre los vínculos del mandatario con el grupo empresario propietario del banco y una ofensiva parlamentaria que terminó con la aprobación de una acusación para someterlo a juicio político.

El día que Santiago Peña elogió a Milei en Almorzando con Juana

El domingo 24 de marzo de 2024, Santiago Peña participó como invitado especial de Almorzando con Juana, donde compartió la mesa con los periodistas Eduardo Feinmann, Baby Etchecopar, Belén Ludueña y Rodolfo Vera Calderón. Durante el programa, el entonces presidente paraguayo abordó la situación económica de su país, las relaciones bilaterales y los desafíos que enfrentaba la administración argentina.

La conversación se produjo apenas dos días después de una reunión bilateral entre Peña y Javier Milei, celebrada el viernes 22 de marzo. El mandatario paraguayo aprovechó su presencia televisiva para destacar las coincidencias políticas entre ambos gobiernos y asegurar que las diferencias ideológicas no debían convertirse en un obstáculo para la cooperación regional.

"Hay una gran sintonía con Javier Milei", sostuvo Peña al referirse a su relación con el jefe de Estado argentino. También explicó que ambos habían conversado sobre la agenda bilateral y la necesidad de coordinar posiciones frente a los desafíos internacionales, en un contexto en el que Milei buscaba consolidar sus primeros acuerdos con los gobiernos de la región.

El entonces presidente paraguayo también defendió la experiencia económica de su país y aseguró que, desde hacía dos décadas, Paraguay había comenzado a aplicar políticas destinadas a fortalecer su estabilidad macroeconómica. Según su interpretación, la reducción de impuestos, la disciplina fiscal y la autonomía de la política monetaria constituían herramientas fundamentales para mejorar las condiciones de crecimiento.


"Milei está en el camino correcto": el respaldo del mandatario paraguayo

Durante su participación televisiva, Santiago Peña presentó a Paraguay como un ejemplo de estabilidad económica y sostuvo que la Argentina enfrentaba dificultades acumuladas durante varios años. En ese contexto, consideró que las primeras medidas impulsadas por el Gobierno libertario se orientaban en una dirección adecuada, aunque reconoció que su implementación podía generar costos sociales.

"Mi impresión es que Milei está en el camino correcto", afirmó el mandatario paraguayo, quien también expresó su expectativa de que la sociedad argentina acompañara el programa de reformas. Su intervención reflejaba la cercanía política que ambos gobiernos habían comenzado a construir en materia de política económica y relaciones internacionales.

Ese respaldo no había sido un episodio aislado. A comienzos de marzo de 2024, durante una entrevista concedida en España al diario El País, Peña ya había planteado explícitamente que Milei buscaba reproducir aspectos del modelo económico paraguayo, particularmente en materia de inflación, deuda pública e inversión.

"En realidad, él está queriendo hacer lo que nosotros hicimos, que es una economía de inflación baja, con deuda pública baja, con inversión alta", sostuvo entonces Peña. La declaración reflejaba la confianza que el dirigente depositaba en la trayectoria macroeconómica de Paraguay y su interpretación de que el Gobierno argentino intentaba adoptar principios similares.

Más de dos años después, esas afirmaciones vuelven a circular en un escenario completamente diferente. La crisis de Ueno Bank golpeó la imagen de estabilidad financiera que Peña había defendido públicamente y puso bajo cuestionamiento las relaciones entre el poder político, los grandes grupos empresariales y los organismos encargados de supervisar el sistema bancario paraguayo.

La caída de Ueno Bank desató una crisis financiera en Paraguay

El escándalo que precipitó la salida de Santiago Peña comenzó a agravarse cuando el Banco Central del Paraguay (BCP) dispuso la intervención de Ueno Bank, una entidad financiera que había experimentado una expansión extraordinaria durante los últimos años y llegó a reunir aproximadamente 2,9 millones de clientes.

La autoridad monetaria inició el procedimiento de resolución del banco después de detectar graves problemas patrimoniales. Según la información oficial difundida durante la crisis, el índice de solvencia de la entidad había caído por debajo de los niveles legalmente exigidos, como consecuencia de ajustes realizados en sus estados financieros.

La medida afectó a millones de usuarios que utilizaban la plataforma para administrar sus ahorros y realizar operaciones cotidianas. La interrupción del acceso a las cuentas provocó manifestaciones en Asunción y otras localidades, mientras crecía la preocupación por la posibilidad de recuperar los depósitos inmovilizados.

La crisis también adquirió una dimensión institucional porque Ueno Bank había recibido importantes depósitos de organismos públicos, entre ellos el Instituto de Previsión Social (IPS), encargado de administrar fondos vinculados con las jubilaciones y otras prestaciones sociales.

Las investigaciones apuntan a determinar si existieron operaciones financieras irregulares, préstamos a empresas vinculadas y fallas en los mecanismos de supervisión. Sin embargo, la existencia de estas sospechas no constituye una prueba de responsabilidad penal de Peña, cuya eventual participación deberá establecerse mediante los procedimientos correspondientes.

Los vínculos de Santiago Peña con el grupo propietario de Ueno Bank

Uno de los principales factores que convirtió la crisis bancaria en un escándalo político fueron los antecedentes empresariales del entonces presidente paraguayo. Santiago Peña mantuvo una relación comercial con el Grupo Vázquez, propietario de Ueno Bank, hasta marzo de 2025, cuando ya llevaba más de un año y medio al frente del Poder Ejecutivo.

Aunque el mandatario negó haber tenido participación directa en la entidad financiera, sus vínculos con el conglomerado provocaron cuestionamientos sobre posibles conflictos de intereses. Las sospechas se intensificaron por el volumen de recursos públicos depositados en el banco durante su administración y por las relaciones existentes entre funcionarios gubernamentales y antiguos responsables de la compañía.

Otro de los puntos controvertidos fue la designación de Carlos Carvallo como presidente del Banco Central del Paraguay, realizada por Peña en 2023. El funcionario había estado anteriormente al frente de la entidad financiera que dio origen a Ueno Bank, una circunstancia que alimentó las críticas sobre la independencia del organismo supervisor.

Carvallo terminó presentando su renuncia después de que estallara la crisis, mientras la Fiscalía paraguaya avanzaba con una investigación sobre presuntas irregularidades en las operaciones del grupo. El expediente alcanzó a directivos y personas vinculadas con las empresas investigadas, en medio de una creciente presión social para determinar qué había ocurrido con los recursos de los depositantes.

El deterioro de la situación financiera terminó afectando directamente la continuidad política de Peña, especialmente cuando sectores del oficialista Partido Colorado comenzaron a retirar su respaldo al mandatario y acompañaron los pedidos de investigación parlamentaria.

Santiago Peña renunció, pero Diputados aprobó el juicio político

La crisis alcanzó su punto más alto este jueves 5 de noviembre, cuando Santiago Peña anunció su renuncia a la Presidencia de Paraguay, después de quedar bajo una intensa presión política por la intervención de Ueno Bank y el avance de un procedimiento de juicio político.

El mandatario comunicó su decisión mediante un video publicado en sus redes sociales, en el que sostuvo que daba un paso al costado para preservar la estabilidad institucional del país. "He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la Presidencia de la república", expresó Peña, quien también pidió disculpas a los ciudadanos que pudieran haberse sentido defraudados durante su gestión.

Sin embargo, el anuncio no detuvo la ofensiva parlamentaria. Poco después, la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad, con 78 votos, la acusación para someter al mandatario a juicio político, bajo el argumento de un presunto mal desempeño de sus funciones. La decisión trasladó el procedimiento al Senado, donde deberá resolverse su continuidad y alcance institucional.

El respaldo a la acusación también llegó desde sectores del propio Partido Colorado, incluido el entorno del expresidente Horacio Cartes, quien había sido uno de los principales referentes políticos de Peña. La ruptura dentro del oficialismo terminó de debilitar la posición del mandatario en un momento en el que la crisis bancaria ya había provocado un profundo malestar social.

La Constitución paraguaya contempla que, ante la salida del Presidente, la sucesión corresponda al vicepresidente Pedro Alliana. No obstante, la discusión parlamentaria incluye otra cuestión relevante: las consecuencias que podría tener la aceptación de la renuncia frente a la continuidad del juicio político y el eventual acceso de Peña a las prerrogativas previstas para los expresidentes.

Del modelo económico que elogiaba Milei a una crisis de poder

La caída de Santiago Peña reavivó el debate sobre la relación entre el modelo económico paraguayo y las políticas impulsadas por Javier Milei, aunque ambos países presentan estructuras productivas, fiscales y financieras diferentes. Durante los primeros meses de 2024, Peña había defendido la experiencia de Paraguay como una referencia de estabilidad y sostenido que el Presidente argentino buscaba avanzar hacia objetivos similares.

Las declaraciones realizadas en Almorzando con Juana permiten reconstruir el clima político de aquel momento, cuando la sintonía entre ambos mandatarios se apoyaba en la defensa del equilibrio fiscal, la reducción de impuestos y la necesidad de atraer inversiones. Peña incluso había destacado que el Gobierno argentino estaba dispuesto a afrontar los costos de las reformas para modificar el rumbo económico del país.

La crisis actual, sin embargo, no demuestra que las políticas económicas de ambos gobiernos sean equivalentes ni que la caída de Ueno Bank sea consecuencia directa de las medidas defendidas por Peña en 2024. El escándalo financiero involucra acusaciones concretas sobre la solvencia de una entidad privada, el manejo de depósitos públicos y el funcionamiento de los mecanismos estatales de supervisión.

Lo que sí quedó expuesto es el contraste entre el discurso de estabilidad institucional y financiera que el dirigente paraguayo reivindicaba ante las cámaras argentinas y la crisis que terminó por precipitar su salida del poder. La investigación sobre Ueno Bank y el procedimiento parlamentario serán determinantes para establecer las responsabilidades políticas y, eventualmente, judiciales.

Más de dos años después de asegurar que Javier Milei seguía el camino económico de Paraguay, Santiago Peña abandonó la Presidencia en medio de un escándalo bancario de enormes dimensiones. Su caída volvió a poner bajo discusión la relación entre el poder político y los grandes grupos financieros, mientras el Congreso paraguayo avanza sobre una acusación que podría prolongar las consecuencias institucionales de la crisis.

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