7 de noviembre de 2026
José Luis Manzano, Daniel Vila, Eduardo Eurnekian y los hermanos Bulgheroni figuran entre los hombres de negocios que podrían reunirse con el Pontífice. La visita papal demandaría unos 30 millones de dólares y vuelve a poner en escena la relación entre el poder económico y la Iglesia.
La visita del papa León XIV a la Argentina no solo moviliza a millones de fieles. También reúne a algunos de los empresarios más poderosos del país, que contribuyeron económicamente a financiar el viaje y ahora tendrán la posibilidad de mantener un encuentro privado con el jefe de la Iglesia católica.
Según publicó LA NACION, un reducido grupo de empresarios será recibido el lunes 9 de noviembre, inmediatamente después de la misa que el Pontífice celebrará en el Monumento a los Españoles, en la Ciudad de Buenos Aires.
La reunión tendrá lugar en una carpa VIP instalada cerca del altar y no en la Nunciatura Apostólica, como se había previsto inicialmente.
Aunque la lista definitiva todavía no fue difundida oficialmente, entre los posibles participantes aparecen José Luis Manzano, Daniel Vila, Eduardo Eurnekian y los hermanos Marcos y Alejandro Bulgheroni. De acuerdo con la información publicada, Manzano sería el empresario que más recursos aportó hasta el momento para financiar la visita.
El ex ministro del Interior y actual empresario comparte negocios con Daniel Vila en sectores estratégicos como la energía y los medios de comunicación. Eduardo Eurnekian, fundador de Corporación América, y los hermanos Bulgheroni, vinculados a la industria petrolera, completan el grupo de figuras mencionadas.
No trascendieron los montos individuales de las contribuciones ni existe una confirmación oficial de todos los asistentes.

La organización del viaje pontificio tendría un costo estimado de 30 millones de dólares, según cifras preliminares difundidas por los organizadores. El financiamiento combina aportes privados, donaciones de fieles y recursos públicos destinados principalmente a seguridad, infraestructura y logística.
Entre las compañías que figuran como colaboradoras de la visita aparecen Santander, Edenor, Edemsa, Techint, Vista, Mercedes-Benz, OSDE, Movistar, Andreani y otras empresas de distintos sectores de la economía.
La participación empresarial resulta fundamental para afrontar los costos de una visita que incluye celebraciones multitudinarias y un importante despliegue operativo.
Después del encuentro reservado, varios de los empresarios participarán de una actividad en la Universidad Católica Argentina (UCA), donde León XIV se reunirá con representantes del mundo empresarial, sindical, cooperativo y de los movimientos sociales.
Se espera la participación de aproximadamente 1.100 dirigentes en una de las actividades de mayor contenido social y político de la agenda papal.
La convocatoria pondrá frente al Pontífice a sectores con intereses y visiones diferentes sobre el trabajo, la economía y el desarrollo del país.
La decisión de reservar un encuentro para los grandes aportantes introduce una dimensión particular en la visita: la relación entre el financiamiento privado y el acceso a una de las figuras religiosas más influyentes del mundo.
No se trata de una modalidad inédita. Durante la visita de León XIV a España también se contemplaron instancias especiales para grandes benefactores.
En la Argentina, el encuentro vuelve a plantear una pregunta que trasciende lo religioso: ¿dónde termina el reconocimiento a quienes financian una visita pastoral y dónde comienza el privilegio de acceder al poder?
Mientras millones de fieles esperan ver al Papa desde las calles, un pequeño grupo de empresarios tendrá la posibilidad de saludarlo personalmente.
Una imagen que sintetiza cómo, incluso alrededor de un acontecimiento espiritual, también se cruzan el dinero, las relaciones y el poder.