8 de noviembre de 2026

Economía

Economía. El consumo sigue sin recuperarse: las ventas minoristas cayeron 1,6% en octubre

Un informe de CAME reveló que la actividad comercial acumula una contracción del 2% en lo que va de 2026, pese a una leve mejora respecto de septiembre. Las mayores caídas se registraron en farmacias, alimentos y materiales de construcción.

Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas (pymes) argentinas cayeron 1,6% interanual durante octubre, en un contexto de persistente debilidad del consumo y dificultades para recuperar el poder de compra de los hogares. Según el último relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el sector acumula una contracción del 2% en los primeros diez meses de 2026, aunque registró una leve recuperación del 0,3% respecto de septiembre.

Los datos publicados este domingo 8 de noviembre reflejan las dificultades que atraviesa el comercio minorista durante el Gobierno de Javier Milei, especialmente en actividades vinculadas con productos de primera necesidad. De los siete rubros relevados, cuatro registraron retrocesos interanuales, con las caídas más pronunciadas en farmacias (-3,7%), alimentos y bebidas (-3,5%) y ferreterías y materiales de construcción (-3,4%).

El repunte mensual estuvo asociado principalmente con las celebraciones por el Día de la Madre y el recambio de temporada primavera-verano, dos factores que impulsaron temporalmente las operaciones de algunos comercios. Sin embargo, el relevamiento advirtió que las ventas perdieron intensidad durante la segunda mitad del mes, cuando volvieron a hacerse sentir las restricciones presupuestarias de las familias y las dificultades de acceso al financiamiento.

Las ventas minoristas acumulan una caída del 2% en 2026

El relevamiento de CAME confirmó que el comercio minorista todavía no consigue consolidar una recuperación sostenida, a pesar de algunos resultados positivos registrados durante el año.

En octubre, las ventas retrocedieron 1,6% respecto del mismo mes de 2025, mientras que la comparación mensual desestacionalizada mostró una mejora del 0,3%. La diferencia entre ambos indicadores revela que, si bien la actividad consiguió recuperarse ligeramente frente a septiembre, todavía permanece por debajo de los niveles registrados un año atrás.

El informe también mostró un deterioro frente al desempeño de septiembre, cuando las ventas habían conseguido un crecimiento interanual del 0,3%. De esta manera, el comercio regresó a terreno negativo después de una mejora que había generado expectativas sobre una posible recuperación de la demanda.

Durante 2026, el indicador acumuló siete meses de caída interanual y apenas tres de crecimiento, una evolución que evidencia la irregularidad del consumo. La primera mejora del año se había producido en junio, cuando el sector consiguió interrumpir una secuencia de 13 meses consecutivos de contracción.

Desde CAME describieron el comportamiento de octubre como una dinámica desigual entre los diferentes sectores, con consumidores que concentraron sus compras en productos esenciales y operaciones de menor valor.

La entidad explicó que el crecimiento mensual de algunos establecimientos estuvo vinculado con acontecimientos estacionales, pero no alcanzó para modificar la tendencia general de debilidad de la demanda.

Farmacias y alimentos, entre los sectores más golpeados por la caída del consumo

El análisis por rubros mostró que cuatro de las siete actividades comerciales relevadas terminaron octubre con resultados interanuales negativos, aunque las diferencias entre sectores fueron considerables.

La mayor caída correspondió a farmacias, donde las ventas retrocedieron 3,7% respecto de octubre de 2025. Pese a ese resultado, el rubro mantiene un crecimiento acumulado del 2,1% en lo que va del año, aunque también registró una baja mensual del 1,1%.

En segundo lugar aparecieron los comercios de alimentos y bebidas, que experimentaron una contracción interanual del 3,5% y acumulan una disminución del 3,1% durante 2026. En la comparación con septiembre, la actividad retrocedió otro 0,3%, una señal de las dificultades que enfrenta uno de los segmentos más vinculados con el consumo cotidiano de los hogares.

El sector de ferreterías, materiales eléctricos y materiales para la construcción también mostró un resultado negativo, con una baja interanual del 3,4%. Sin embargo, conserva un crecimiento acumulado del 0,1%, mientras que la comparación mensual registró una disminución del 0,3%.

Por su parte, los establecimientos de bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles experimentaron una caída interanual del 0,5%. Aunque el retroceso mensual fue moderado, el rubro presenta una de las situaciones más complejas del relevamiento, con una contracción acumulada del 8,1% durante 2026.

Los resultados reflejan que las dificultades del consumo no se distribuyen de manera uniforme, aunque afectan tanto a productos de primera necesidad como a bienes cuya compra puede postergarse frente a restricciones presupuestarias.

Indumentaria, calzado y perfumería lograron resultados positivos

En contraste con los sectores que registraron caídas, tres actividades consiguieron finalizar octubre con crecimiento interanual.

Las mayores mejoras se observaron en calzado y marroquinería, cuyas ventas aumentaron 3,6% respecto del mismo mes del año pasado. El sector también registró un incremento mensual del 2,4% y consiguió estabilizar su desempeño acumulado durante 2026.

Un resultado similar presentó textil e indumentaria, con una suba interanual del 3,6% y una mejora del 1,3% frente a septiembre. Sin embargo, las ventas del rubro todavía acumulan una disminución del 1,9% en lo que va del año.

El tercer sector con números positivos fue perfumería, que registró un crecimiento interanual del 0,8% y un avance mensual del 1,7%. Pese a esa mejora, mantiene una contracción acumulada del 1,3% durante los primeros diez meses de 2026.

El mejor desempeño de estos rubros estuvo relacionado, en parte, con las compras realizadas por el Día de la Madre y con la incorporación de productos correspondientes a la temporada primavera-verano.

Sin embargo, el impacto de estos factores resultó limitado y no consiguió compensar completamente las pérdidas de actividad registradas en otros segmentos del comercio minorista.

El 41% de los comerciantes aseguró que su situación empeoró

Más allá de las cifras de ventas, el relevamiento de CAME también incluyó una consulta sobre la situación económica de los establecimientos y las expectativas de sus propietarios.

El 51,9% de los comerciantes encuestados afirmó que su actividad se mantuvo sin cambios respecto de octubre de 2025, una proporción que aumentó 1,7 puntos porcentuales en comparación con septiembre.

En cambio, el 41% sostuvo que su situación empeoró, aunque este porcentaje registró una mejora de 3,3 puntos frente al mes anterior. Apenas el 7,1% de los establecimientos informó una evolución positiva, una cifra que evidencia que la recuperación todavía alcanza a una proporción reducida del sector.

Las respuestas reflejan un escenario de estabilidad relativa para una parte de los comercios, combinado con dificultades persistentes para un número importante de pequeños y medianos establecimientos.

El panorama también está condicionado por la evolución de los costos operativos, las tarifas y los precios de reposición de mercaderías, factores que afectan los márgenes de rentabilidad incluso cuando las ventas consiguen mejorar.

A estas dificultades se suma la competencia de los canales mayoristas y de los productos importados comercializados mediante plataformas digitales, que obliga a numerosos negocios a revisar sus estrategias comerciales.

Más de la mitad de las pymes no considera que sea momento de invertir

Uno de los indicadores más relevantes del informe está relacionado con la disposición de los comerciantes a realizar nuevas inversiones.

Según CAME, el 54,9% de los empresarios consultados considera que no es un momento adecuado para invertir, mientras que el 29,3% no manifestó una posición definida. Solamente el 15,8% expresó una evaluación favorable sobre la posibilidad de realizar nuevos desembolsos de capital.

Estos resultados muestran que la incertidumbre sobre la evolución de las ventas continúa condicionando las decisiones empresariales, especialmente en establecimientos que necesitan preservar recursos para afrontar sus compromisos cotidianos.

La entidad también consultó sobre las expectativas para los próximos doce meses. El 48,4% de los comerciantes prevé que su situación se mantendrá sin cambios, mientras que el 41,1% espera una mejora y el 10,5% anticipa un empeoramiento.

Las respuestas muestran que existe una proporción considerable de comerciantes con expectativas favorables para 2027, aunque esa perspectiva todavía no se traduce en una mayor disposición a realizar inversiones.

En el corto plazo, muchos establecimientos priorizan la conservación del capital de trabajo, la rotación rápida de mercadería y las promociones comerciales como herramientas para sostener sus operaciones.

Las ventas online crecieron 17,7%, pero no alcanzaron para revertir la caída general

El informe también identificó una diferencia importante entre el comportamiento del comercio tradicional y las operaciones realizadas mediante canales digitales.

Durante octubre, las ventas online de los comercios que cuentan con locales físicos aumentaron 17,7% interanual, mientras que la comparación con septiembre mostró una mejora del 0,3%.

El crecimiento evidencia la importancia que adquirieron las plataformas digitales como herramientas de comercialización para las pequeñas y medianas empresas.

Sin embargo, la expansión de las ventas por internet no alcanzó para compensar la contracción general del comercio minorista, que continuó mostrando resultados negativos en la comparación interanual.

La evolución también refleja cambios en los hábitos de compra, con consumidores que utilizan distintos canales para comparar precios y acceder a promociones.

Según CAME, las ofertas por pago al contado y los planes de cuotas bancarias de corta duración fueron herramientas importantes para concretar operaciones en un contexto de restricciones financieras.

Los comercios también enfrentaron mayores presiones sobre sus costos de funcionamiento y reposición de mercadería, lo que llevó a numerosos establecimientos a adoptar estrategias defensivas para preservar su liquidez.

El consumo continúa siendo uno de los desafíos de la economía argentina

Los datos de octubre muestran que la recuperación del consumo minorista todavía no consigue consolidarse, pese a la mejora mensual registrada en el último relevamiento.

La caída interanual del 1,6% evidencia que los niveles de actividad permanecen por debajo de los alcanzados durante 2025, mientras que la contracción acumulada del 2% confirma que el sector atraviesa un año de dificultades.

El comportamiento de alimentos y bebidas adquiere especial relevancia porque se trata de un segmento vinculado con las compras habituales de los hogares. Su retroceso indica que las restricciones presupuestarias no afectan únicamente a bienes de consumo postergable, sino también a productos de adquisición frecuente.

Al mismo tiempo, la evolución positiva de indumentaria, calzado y perfumería muestra que determinadas fechas comerciales pueden generar mejoras puntuales, aunque todavía insuficientes para modificar la tendencia general.

Para los pequeños y medianos establecimientos, el desafío consiste en sostener la actividad frente a una demanda debilitada, costos operativos elevados y consumidores que priorizan las compras indispensables.

Con siete meses de caídas interanuales durante 2026, las ventas minoristas siguen mostrando dificultades para recuperar el terreno perdido. La leve mejora de octubre frente a septiembre ofrece una señal positiva, pero el retroceso acumulado y la cautela de los comerciantes frente a nuevas inversiones reflejan que la recuperación del consumo continúa pendiente.

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