Más de u$s3.000 millones destinados al atesoramiento

De acuerdo con el Banco Central (BCRA), en julio la Formación de Activos Externos alcanzó los u$s3.041 millones netos, el segundo monto más elevado desde que existen registros. En el mercado oficial, las compras sumaron u$s3.408 millones mientras que las ventas llegaron a u$s367 millones, realizadas por 576.000 personas.

La eliminación del cepo para individuos en abril provocó un incremento constante de la adquisición de divisas, que ya se ubica en máximos no vistos desde la última etapa del gobierno de Mauricio Macri, antes de las restricciones cambiarias.

El impacto del tipo de cambio y la política monetaria

Aunque el dólar oficial subió un 6,6% en julio, todavía se mantuvo 31% por debajo del pico de enero —primer mes de la gestión de Javier Milei— y apenas 4% por encima del promedio de 2017. A esto se sumó el desarme de las Lefis, que liberó una gran masa de pesos y acentuó la volatilidad en tasas de interés y en el precio del billete verde.

Con este precio del dólar y sin acceso al financiamiento, la apertura de la FAE se trata de un factor que hace muy difícil darle perspectiva y sostenibilidad al tipo de cambio”, advirtió el economista Pablo Moldovan, quien además subrayó que “el nivel de la tasa y el volumen de intervenciones del Gobierno sobre el dólar futuro son síntomas claros de insostenibilidad”.

Empresas y fuga de divisas: las filtraciones del cepo corporativo

Si se analizan todos los componentes de la FAE, el saldo negativo en julio fue de u$s5.807 millones. Casi la mitad se explicó por “otras inversiones”, es decir, transferencias a cuentas en el exterior.

En ese marco, Moldovan apuntó: “El propio informe del BCRA dice que los importadores cancelaron deuda comercial comprando CCL por u$s1.400 millones. (…) De alguna manera el propio informe te dice que el cepo corporativo tiene filtraciones”.

Efecto. La caída en las reservas internacionales compromete el objetivo de estabilidad financiera fijado por el Gobierno.

Deuda pública y turismo, otros focos de presión cambiaria

Los pagos de la deuda pública ascendieron a u$s3.200 millones, principalmente por los vencimientos de Bonares y Globales, lo que generó una caída de reservas por u$s1.107 millones.

Por su parte, la balanza de servicios mostró un déficit de u$s928 millones, donde el turismo fue el factor clave con un rojo de u$s963 millones, potenciado por el receso de invierno.

Un superávit comercial récord impulsado por el agro

En contraste, la balanza de bienes dejó un saldo positivo de u$s3.887 millones, el mayor de la era Milei y el más alto desde septiembre de 2022. Según la consultora Equilibra, este resultado se debió a ingresos anticipados por exportaciones que aprovecharon la rebaja transitoria de retenciones.

El sector de oleaginosas y cereales aportó u$s5.619 millones, duplicando lo registrado un año atrás, mientras que la industria cerró con un déficit de u$s1.756 millones.