La confianza en los propios conocimientos sobre dinero y finanzas contrasta con un bajo nivel real de respuestas correctas sobre inflación, según una encuesta de Santander. Aunque dos de cada tres adultos aseguran manejar bien estos temas, los resultados muestran carencias profundas de educación financiera y una fuerte sobreestimación de capacidades frente a decisiones económicas básicas.