El Pontífice necesitó oxígeno y su condición de salud se agravó, según informaron medios italianos. No obstante, desde el Vaticano aseguraron que pasó "una noche tranquila".
El Vaticano detalló que el Pontífice, quien permanece internado por una neumonía bilateral, requirió de la aplicación de oxígeno y transfusiones de sangre.