Con un discurso cargado de insultos y dardos hacia el peronismo, el Presidente abrió el período 144° de las Sesiones Ordinarias del Congreso de la Nación.
Con un recinto atravesado por la tensión política y la interna en la cúpula del poder, el Presidente dio su mensaje anual ante diputados y senadores. En el tramo más áspero, apuntó contra la oposición con insultos, reivindicó las leyes votadas en extraordinarias y prometió enviar "paquetes" mensuales de proyectos al Congreso.