Agostina Páez (29) enfrenta este martes una audiencia decisiva en los tribunales de Brasil por tres hechos de injuria racial. Aunque la pena teórica podría alcanzar los 15 años de prisión, el sistema brasileño permitirá definir su situación procesal en una sola jornada simplificada.
Tras ser liberada de una comisaría, la joven continúa bajo medidas restrictivas y con tobillera electrónica mientras avanza la investigación. En sus primeras declaraciones públicas, aseguró que vive con miedo y habló de hostigamiento en Brasil.