El Gobierno argentino oficializó una nueva suba del impuesto a los combustibles líquidos (ICL) y al dióxido de carbono (IDC) a través del Decreto 617/2025, publicado en el Boletín Oficial este viernes 29 de agosto.

Esta medida, que entra en vigencia a partir del 1° de septiembre, impactará en los precios de la nafta sin plomo, nafta virgen y gasoil.

Los incrementos establecidos son:

  • Nafta sin plomo y nafta virgen: el impuesto a los combustibles líquidos será de $10,523 por litro y el impuesto al dióxido de carbono de $0,645 por litro.
  • Gasoil: el impuesto a los combustibles líquidos sube a $8,577 por litro, más $4,644 por el tratamiento diferencial en ciertas regiones, y el impuesto al dióxido de carbono a $0,978 por litro.

Este ajuste responde a la actualización trimestral establecida por la Ley 23.966, basada en la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC, aunque el gobierno había postergado incrementos previos para mitigar el impacto inflacionario.

La disposición, lleva la firma del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y el ministro de Economía, Luis Caputo.

Se espera que el aumento en los surtidores sea de aproximadamente el 1% en promedio, aunque podría variar según la petrolera y la región.

YPF, que utiliza un sistema de "micropricing" basado en inteligencia artificial, podría absorber parte de este incremento, haciendo que el impacto en los precios no sea uniforme y pueda pasar desapercibido en algunos casos.