23 de diciembre de 2025
Las represas del Comahue quedaron bajo un nuevo régimen de concesión tras la firma de contratos entre Río Negro, Neuquén y el Estado nacional, un acuerdo que abarca a cuatro centrales hidroeléctricas estratégicas para el sistema energético argentino.
En la ciudad de Cipoletti, autoridades provinciales y nacionales oficializaron la firma de los contratos de concesión y transferencia de las centrales hidroeléctricas ubicadas en la cuenca del Comahue, con la presencia de los gobernadores Alberto Weretilneck (Río Negro) y Rolando Figueroa (Neuquén) y de la secretaria de Energía de la Nación, María Carmen Tettamanti. En su conjunto, los contratos firmados para la concesión alcanzan los 680 millones de dólares.
Los complejos incluidos en los contratos son las represas Alicurá, El Chocón, Cerros Colorados y Piedra del Águila, instalaciones que constituyen una parte relevante de la generación hidroeléctrica del país y que históricamente estuvieron sujetas a regímenes concesionales que, según los gobiernos provinciales, no reconocían plenamente los derechos ni los beneficios que estas regiones aportan al sistema energético nacional.
LEE MÁS: Scioli dejó de financiar encuestas del Indec tras desplomarse el turismo extranjero
De acuerdo con lo expresado por las autoridades provinciales, el nuevo marco concesional garantiza mayores ingresos por regalías, la implementación de un canon por el uso del agua y la creación de un fondo específico destinado a obras y trabajos de seguridad hídrica que protejan a la población ante eventuales crecidas de los ríos. Este esquema fue definido como un avance en la previsibilidad jurídica y un reconocimiento de la importancia que tienen los recursos hídricos para las economías regionales, así como un mecanismo que permitirá a las provincias percibir de manera más equitativa los beneficios derivados de la producción energética de sus territorios.
Durante el acto, el gobernador de Neuquén señaló que el objetivo principal de las negociaciones fue corregir lo que consideraban un trato injusto en materia de cobro de regalías y condiciones de comercialización de la energía. En ese marco, Figueroa explicó que, bajo el régimen anterior, las provincias percibían regalías sobre una porción reducida del valor de la energía, mientras que la compra de esa energía se efectuaba a valor pleno. Con los nuevos contratos, destacó, se logra que las provincias cobren por el valor real del recurso que se genera en sus territorios, subrayando la importancia de que la producción energética se reconozca adecuadamente en los esquemas de compensación.

La represa del Piedra del Águila fue concesionada por 245 millones de dólares a la empresa Central Puerto, de Nicolás Caputo.
Por su parte, el mandatario de Río Negro enfatizó la necesidad de que se reconozca "lo que el norte de la Patagonia aporta desde siempre al país" y destacó el valor de la negociación conjunta entre ambas provincias para lograr un resultado que, a su juicio, visibiliza el aporte de estas regiones al sistema energético nacional. Las declaraciones oficiales remarcaron que el nuevo régimen no solo ajusta aspectos históricos de la distribución de beneficios, sino que también fortalece la posición de las provincias como actores centrales en la toma de decisiones sobre la explotación y manejo de sus recursos hídricos, que, según la interpretación de los gobiernos locales, son patrimonio de sus poblaciones.
Las contrataciones acordadas también incluyeron cifras específicas relacionadas con la adjudicación de cada central hidroeléctrica: por la Central Piedra del Águila se firmó un contrato por 245 millones de dólares con la empresa Central Puerto; la Central Hidroeléctrica El Chocón fue adjudicada por 235,6 millones de dólares a la firma MSU Green Energy; la Central Hidroeléctrica Alicurá quedó en manos de la empresa Edison por 162 millones de dólares; y la Central Cerros Colorados fue también concedida a Edison por 38 millones de dólares.
Las autoridades provinciales valoraron la competencia demostrada por las empresas licitantes como un indicio de que el proceso fue exitoso y de que existe un fuerte interés en el mercado por operar estas centrales, que no solo abastecen al sistema interconectado a través de la generación hidroeléctrica, sino que también representan un componente significativo para el desarrollo productivo y energético de las regiones patagónicas. La secretaria de Energía de la Nación resaltó el trabajo conjunto entre Nación y provincias, y afirmó que cada territorio tiene el derecho de defender lo que considera sus prioridades, señalando que el resultado alcanzado fue fruto de un diálogo respetuoso y constructivo entre las partes.
Con esta firma, Río Negro y Neuquén buscan consolidar un modelo de gestión que potencie no solo la generación energética, sino también el desarrollo regional, asegurando que los beneficios económicos y operativos derivados de la explotación de las hidroeléctricas del Comahue se traduzcan en mayor inversión local, seguridad en el manejo del recurso hídrico y mejores condiciones para las poblaciones que habitan las cuencas de los ríos Limay y Neuquén.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario