9 de septiembre de 2026

EL ENDEUDAMIENTO NO PARA

EL ENDEUDAMIENTO NO PARA. Tres de cada diez hogares tuvieron que pedir plata para llegar a fin de mes

El 27,4% de los hogares de los aglomerados urbanos relevados por la EDSA-UCA tuvo que pedir dinero prestado durante el tercer trimestre de 2025 para afrontar sus gastos habituales. La proporción trepó al 44,4% entre los hogares pobres y al 49,2% entre aquellos que atravesaban estrés económico.

El endeudamiento de los hogares adquirió una dimensión significativa durante el tercer trimestre de 2025: el 27,4% de las familias relevadas por la Encuesta de la Deuda Social Argentina (EDSA-UCA) declaró haber tenido que pedir dinero a familiares, amigos, financieras u otras fuentes para cubrir sus gastos habituales.

El dato surge de un informe elaborado por el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA) y publicado en septiembre de 2026. El relevamiento permite observar una modalidad de endeudamiento que no necesariamente aparece en las estadísticas tradicionales sobre préstamos bancarios y morosidad: aquella a la que recurren los hogares cuando los ingresos del mes ya no resultan suficientes para cubrir los gastos cotidianos.

Endeudamiento de los hogares: la diferencia entre familias pobres y no pobres

La necesidad de pedir dinero prestado se profundizó entre los hogares de menores ingresos. Según el informe, el 44,4% de los hogares pobres declaró haber recurrido a dinero prestado para afrontar gastos habituales, frente al 22,4% de los hogares no pobres.

La diferencia entre ambos grupos alcanzó los 22 puntos porcentuales. El dato muestra que la necesidad de recurrir a préstamos o a otras fuentes de financiamiento fue considerablemente mayor entre los hogares pobres durante el período analizado.

La situación también presentó una marcada diferencia cuando se incorporó la variable de estrés económico, definida por la EDSA como la percepción de que los ingresos del hogar no alcanzan para cubrir las necesidades básicas.

Entre los hogares que declararon atravesar estrés económico, el 49,2% tuvo que pedir dinero prestado. Entre aquellos que no registraban esa situación, la proporción fue del 13,3%. La brecha alcanzó los 35,9 puntos porcentuales.

LEE MÁS: La industria se derrumbó un 5% en julio y anotó su caída más fuerte en 16 meses

Estrés económico y deuda: casi la mitad de los hogares recurrió a préstamos

La diferencia según la situación económica también se observa dentro de cada grupo social. Entre los hogares no pobres, el recurso al préstamo pasó del 12,7% cuando no existía estrés económico al 44,7% cuando sí estaba presente.

En los hogares pobres, en tanto, la proporción pasó del 17,7% entre quienes no atravesaban estrés económico al 55,8% entre quienes sí lo declaraban.

Casi 5 de cada 10 hogares con estrés económico pidieron dinero para llegar  a fin de mes - Zona Norte Hoy

  • El porcentaje de hogares que recurrieron a préstamos llegó al 44,4% entre los hogares pobres.

  • El porcentaje más alto registrado por el estudio corresponde justamente a los hogares que combinaban pobreza y estrés económico: el 55,8% tuvo que pedir dinero para cubrir gastos habituales.

    De esta manera, más de la mitad de los hogares que reunían ambas condiciones recurrió a una fuente externa de financiamiento durante el período relevado para poder afrontar los gastos cotidianos.

    LEE MÁS: Cerró la principal cantera de Olavarría y decenas de trabajadores quedaron en las calles

    Qué hogares pidieron más dinero prestado

    El informe de Agustín Salvia e Iñaki González también analizó el fenómeno según el estrato socioeconómico. El 11,8% de los hogares del estrato medio-alto declaró haber pedido dinero prestado para cubrir gastos habituales.

    La proporción ascendió al 23,2% en el estrato medio-bajo, al 32,5% en el estrato bajo y alcanzó el 47,5% en el estrato muy bajo.

    Entre los extremos de la estructura social se registró una diferencia de 35,7 puntos porcentuales. En el estrato muy bajo, prácticamente uno de cada dos hogares declaró haber recurrido a dinero prestado para afrontar sus gastos habituales.

    El informe también observó qué sucedía cuando se combinaba el estrato socioeconómico con el estrés económico. Entre los hogares sin estrés, la proporción que recurrió a préstamos pasó del 7,2% en el estrato medio-alto al 30,1% en el estrato muy bajo.

    Entre los hogares con estrés económico, en cambio, el indicador pasó del 39,7% al 55,4% entre esos mismos extremos.

    Deuda para cubrir gastos habituales: el crédito como respuesta a la falta de ingresos

    La EDSA preguntó específicamente si durante el último mes alguna persona del hogar había tenido que pedir dinero prestado "para cubrir los gastos habituales".

    La precisión es relevante porque el indicador no mide necesariamente préstamos destinados a comprar una vivienda, un vehículo o un electrodoméstico. Se refiere a hogares que recurrieron a terceros para completar los recursos necesarios para sostener el consumo corriente.

    El informe elaborado por Agustín Salvia e Iñaki González advierte sobre esta diferencia al señalar: "El problema no es el acceso al crédito en sí mismo, que puede ampliar oportunidades, sino su uso defensivo en hogares sin margen financiero y bajo condiciones costosas".

    En este sentido, los datos permiten identificar una modalidad específica de endeudamiento de los hogares: el dinero prestado utilizado para cubrir la diferencia entre los ingresos disponibles y los gastos habituales del período.

    Endeudamiento de los hogares según la zona urbana

    La necesidad de recurrir a dinero prestado también presentó diferencias según el área urbana relevada por la EDSA-UCA.

    El resto urbano registró la mayor incidencia general, con el 30,6% de los hogares recurriendo a dinero prestado para cubrir gastos habituales. Le siguió el conurbano bonaerense, con el 29,7%, y las otras grandes áreas metropolitanas, con el 26,5%.

    En la Ciudad de Buenos Aires, en cambio, la proporción fue del 12,8%.

    La diferencia territorial también aparece al analizar exclusivamente a los hogares que declararon estrés económico. En el resto urbano, el indicador llegó al 56,8%, mientras que todos los grupos territoriales presentaron niveles elevados entre los hogares que percibían que sus ingresos no eran suficientes.

    Qué muestra el informe de la UCA sobre la deuda familiar

    El informe de la Universidad Católica Argentina pone el foco en el momento previo a la morosidad o al incumplimiento de una deuda formal. El indicador registra cuándo los ingresos corrientes dejan de alcanzar y el hogar necesita recurrir a familiares, amigos, financieras u otras fuentes para completar el presupuesto.

    El 27,4% de los hogares relevados constituye la incidencia general del fenómeno. Pero los porcentajes son considerablemente más elevados entre los hogares pobres, los sectores de menores recursos y, especialmente, aquellos que además declaran estrés económico.

    Los datos correspondientes al tercer trimestre de 2025 permiten reconstruir así una situación concreta: una parte de los hogares argentinos necesitó recurrir a dinero prestado no para financiar la compra de un bien, sino para afrontar los gastos habituales del mes.

    La principal dimensión que surge del estudio está vinculada, por lo tanto, con el destino del dinero solicitado. El endeudamiento aparece en estos casos como un recurso utilizado para completar los ingresos disponibles y sostener la economía cotidiana.

    Comentarios

    0

    Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.

    Cargando comentarios...

    Subscribite para recibir todas nuestras novedades