Un hombre de 34 años inició una acción judicial por daños que atribuye a dos dosis aplicadas en 2021. El expediente apunta a la farmacéutica, a la administración pública y al Fondo de Reparación previsto por ley.
Tiene 39 años y tras darse la tercera dosis de la vacuna de AstraZeneca contra el Covid quedó en silla de ruedas y ahora apenas puede dar unos pocos pasos con andador.
La compañía farmacéutica compareció ante un tribunal británico, luego de que varios pacientes que sufrieron trombosis aseguraran que habían reconocido esa posibilidad en documentos legales.
Esta misma medida podría ser aplicada por otros tribunales, en los cientos de casos pendientes en Alemania por los efectos secundarios de las vacunas.