El organismo de Naciones Unidas redujo 1,4 puntos porcentuales su estimación para la economía argentina respecto de agosto y anticipó una expansión inferior al promedio regional. La revisión se suma a las advertencias del FMI y el Banco Mundial sobre la desaceleración de la actividad. El informe señala las dificultades del consumo y la inversión en un escenario internacional más adverso.