El pacto birregional abre una ventana comercial y de inversiones a escala inédita, pero su puesta en marcha dependerá de un tramo político complejo y de ajustes técnicos exigentes. Un informe privado anticipa beneficios arancelarios amplios, mayor competencia en sectores sensibles y una agenda de sostenibilidad y trazabilidad que puede redefinir costos y estrategias empresarias.