El indicador de J.P. Morgan bajó a 513 puntos y tocó su nivel más bajo desde junio de 2018, mientras bonos y acciones acompañaron el clima positivo. La racha compradora del Banco Central y el salto de las reservas por encima de los USD 45.000 millones sostienen la mejora, aunque el mercado sigue mirando el "lado B" del esquema: financiamiento, cobertura cambiaria y el calendario de pagos.