Más de 6.000 usuarios quedaron sin suministro en barrios del norte porteño y el Conurbano. El corte volvió a poner a la empresa en el centro de los reclamos, meses después del apagón masivo que afectó a millones de personas.
Un informe sobre Edenor y Edesur advirtió una paradoja regulatoria en el AMBA: los usuarios pagaron más, pero la calidad no mejoró de manera uniforme. El deterioro golpeó con más fuerza al segundo y tercer cordón del Conurbano.
El apagón se registró en plena ola de calor extremo y alcanzó a CABA y el Conurbano norte. Fallaron cuatro líneas de 220 kV vinculadas a la subestación Morón, se perdieron 3.000 MW y hubo impacto en subtes, trenes y el tránsito, mientras Edenor avanzaba con la reposición del servicio.
Se trata del precio mayorista del servicio eléctrico, que entró en vigencia a partir del 1º de febrero y se mantendrá hasta mayo. Impactará sobre aquellos usuarios que no están alcanzados por los subsidios.