La fábrica estatal de aviones de Córdoba arrastra reclamos por unos US$22 millones y un rojo operativo de $14.519 millones. Proveedores nacionales y extranjeros analizan iniciar demandas.
La fábrica cordobesa atraviesa su momento más delicado: arrastra compromisos por $3.800 millones con la Fuerza Aérea, unos US$ 18 millones con proveedores y enfrenta el fin del esquema de suspensiones rotativas que podría derivar en 700 despidos.