El gobierno de Lula da Silva convocó a la máxima representante diplomática argentina en Brasilia para esclarecer la salida del excandidato presidencial brasileño. El dirigente escapó a través de Puerto Iguazú pese a una prohibición judicial y agradeció públicamente la ayuda del mandatario libertario y Donald Trump.
En el inicio de la cumbre del bloque de países sudamericanos, desarrollada en Montevideo, los presidentes de los cuatro países que integran el bloque anunciaron el entendimiento junto a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
El vocero presidencial hizo eco de las críticas del mandatario brasilero quien planteó que el libertario "debe pedirle disculpas" y que "dijo muchas bobadas".
Según la denuncia presentada por Natália Schincariol, ex pareja de Da Silva, el hijo de Lula le profería "amenazas e insultos constantes" y le había propinado un codazo en el estómago durante una pelea durante enero de este año.
El libertario le había enviado una carta personal a través de Diana Mondino. En su lugar viajará el canciller brasileño.
El máximo tribunal del país vecino consideró que la prisión de Lula da Silva se trató de "un error histórico".
El presidente brasileño dijo que la inclusión del país al grupo económico sería "clave" por la "interdependencia económica entre ambos países sudamericanos".