Con 149 votos a favor y 100 en contra, la Cámara baja avanzó con una reforma que redefine el abordaje penal de adolescentes, incorpora penas alternativas, refuerza los derechos de las víctimas y suma una partida presupuestaria para la implementación. El debate ahora pasa al Senado, con la infraestructura y los recursos en el centro de la discusión.