La escena más comentada fue un apretón de manos distante entre el mandatario argentino y el brasileño durante el arranque del encuentro regional, atravesado por el nuevo freno europeo al entendimiento comercial y la discusión interna sobre cómo responder.
El Presidente buscó empujar una flexibilización comercial del esquema regional, mientras Brasil puso el foco en Venezuela y advirtió contra una "intervención armada". La Comisión Europea volvió a mencionar el 12 de enero en Asunción como nueva ventana para el cierre del tratado.