El grupo de Paolo Rocca fue elegido junto con la italiana Saipem para avanzar en una nueva planta de fertilizantes de Profertil en Bahía Blanca. La inversión proyectada busca ampliar la producción nacional de urea, aprovechar el gas de Vaca Muerta y reducir la dependencia de las importaciones. El contrato inicial contempla once meses de trabajos técnicos antes de definir la construcción.
La petrolera de mayoría estatal aceptó una propuesta por u$s635 millones y dejó la firma de Bahía Blanca en manos de un consorcio local que ya había comprado la parte canadiense. La operación, informada a la CNV, completa un cambio de manos clave para el abastecimiento de fertilizantes nitrogenados del agro argentino.
La multinacional decidió abandonar su participación en el principal productor de fertilizantes del país, y transfirió su 50% a un consorcio integrado por Adecoagro y la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA). La operación, por US$ 600 millones, refuerza el peso de capitales locales en un eslabón clave para el agro argentino, mientras la firma extranjera profundiza su repliegue regional.