14 de mayo de 2026
La morosidad en los créditos otorgados por billeteras digitales y entidades fintech volvió a crecer en Argentina y alcanzó niveles récord.
El avance de la morosidad en los créditos otorgados por billeteras virtuales y plataformas fintech encendió nuevas señales de alarma en el sistema financiero argentino. De acuerdo con distintos informes privados elaborados sobre estadísticas oficiales del Banco Central de la República Argentina (BCRA), el deterioro en la capacidad de pago de las familias continúa profundizándose y ya muestra niveles históricamente elevados dentro del sector no bancario.
Según un relevamiento de la consultora EcoGo, el 27,5% de las carteras administradas por entidades no bancarias presenta algún tipo de irregularidad en los pagos, mientras que el segmento de créditos catalogados como "irrecuperables" ya representa el 10,8% del total. Se trata de préstamos que acumulan más de un año de atraso y cuya recuperación aparece como altamente improbable para las compañías financieras.
El informe detalló que las deudas consideradas irrecuperables equivalen actualmente a cerca de $1,5 billones, una cifra que muestra el fuerte deterioro del crédito digital durante los últimos meses. Un año atrás, esa proporción representaba apenas el 2,6% del total, por lo que el nivel de mora prolongada prácticamente se cuadruplicó en doce meses.
Los datos reflejan además que el empeoramiento de la situación financiera de los hogares se concentra especialmente en los segmentos de atraso más prolongados. Mientras algunas categorías de mora de corto plazo comenzaron a mostrar cierta estabilización, los créditos con más de 365 días sin pago continúan creciendo de manera sostenida.
La problemática no se limita únicamente al universo fintech. Informes recientes elaborados por la consultora 1816 señalaron que la morosidad general de las familias argentinas alcanzó el 11,2% en febrero, el nivel más alto desde 2004. El estudio, basado en datos de la Central de Deudores del Sistema Financiero (CENDEU), mostró además que el indicador acumula dieciséis subas consecutivas.
Dentro del sistema no bancario, el deterioro aparece todavía más marcado. En febrero, la irregularidad en las deudas tomadas con billeteras virtuales llegó al 29,9%, uno de los registros más altos de las últimas décadas. Los datos muestran además una aceleración sostenida desde fines de 2024, cuando la mora se ubicaba en niveles considerablemente menores.
El crecimiento del endeudamiento en plataformas digitales estuvo impulsado durante los últimos años por la expansión acelerada del crédito fintech, especialmente entre usuarios con dificultades para acceder al financiamiento bancario tradicional. Las billeteras virtuales multiplicaron la oferta de préstamos personales, pagos en cuotas y adelantos de dinero a través de aplicaciones móviles, lo que amplió fuertemente el acceso al crédito de consumo.
Sin embargo, el cambio de escenario económico comenzó a impactar sobre la capacidad de pago de los usuarios. Analistas financieros señalaron que la desaceleración de la inflación modificó la dinámica que predominaba durante los años anteriores, cuando las cuotas tendían a licuarse rápidamente por la suba generalizada de precios.
Las deudas con fintech y billeteras digitales muestran un fuerte deterioro en la capacidad de pago
La directora de EcoGo, Marina Dal Poggetto, explicó: "Muchas personas que tienen acceso a crédito formal no les alcanza para llegar a fin de mes y usan mecanismos alternativos. Las cuotas en los últimos años se licuaban con la inflación, ahora no se licúa más".
El aumento de las tasas reales también aparece entre los factores que agravaron la situación financiera de las familias. Diferentes informes sostuvieron que los costos de refinanciación continúan elevados y dificultan la regularización de deudas atrasadas.
La problemática alcanza especialmente a sectores jóvenes, trabajadores informales y jubilados, grupos que incrementaron significativamente el uso de créditos digitales durante los últimos años. En muchos casos, las plataformas fintech se transformaron en una alternativa inmediata para cubrir gastos corrientes o afrontar consumos básicos ante la pérdida de poder adquisitivo.
El fenómeno también impacta sobre las estrategias de bancos y compañías financieras. Frente al crecimiento de la mora, distintas entidades comenzaron a implementar nuevos esquemas de refinanciación, extensión de plazos y renegociación de cuotas para evitar una profundización del deterioro crediticio.
En paralelo, el nivel general de endeudamiento de las familias argentinas alcanzó cifras récord. Algunos estudios privados estimaron que los hogares ya destinan cerca del 33% de sus ingresos al pago de deudas con fintech y prestamistas no bancarios, mientras que el endeudamiento total equivale al 140% de los ingresos mensuales cuando se incorporan además los compromisos con bancos tradicionales.
La evolución de la morosidad aparece hoy como una de las principales preocupaciones dentro del sistema financiero argentino. Los informes privados advierten que el problema dejó de ser un fenómeno aislado y pasó a convertirse en una señal de deterioro macroeconómico que afecta tanto al sector bancario como al universo fintech.
Mientras continúan creciendo los niveles de atraso y las deudas irrecuperables, el sistema financiero enfrenta el desafío de contener el deterioro crediticio en un contexto marcado por caída del consumo, presión sobre los ingresos familiares y un aumento sostenido del endeudamiento en canales digitales.
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