25 de agosto de 2026
La Fábrica Argentina de Aviones Brigadier San Martín (FAdeA) atraviesa una situación financiera crítica: proveedores y contratistas analizan iniciar acciones judiciales por deudas acumuladas, mientras toma forma el escenario de un eventual concurso preventivo. El presupuesto oficial proyecta un pasivo total de $152.003,8 millones para 2026 y una deuda con proveedores cercana a US$22 millones.
La crisis financiera de FAdeA ingresó en una etapa de mayor tensión. Un grupo cada vez más amplio de proveedores y contratistas evalúa recurrir a la Justicia ante la imposibilidad de cobrar las deudas acumuladas por la compañía, mientras comienza a instalarse el escenario de un eventual pedido de concurso preventivo para la empresa estatal.
La situación se produce luego de casi dos años de actividad reducida, falta de capital de trabajo y demoras en decisiones vinculadas con los principales contratos que deberían garantizar ingresos para la Fábrica Argentina de Aviones. Mientras tanto, los proveedores que sostienen la cadena productiva continúan financiando parte de la operación sin recibir los pagos correspondientes.
El propio presupuesto oficial reconoce el deterioro financiero de la compañía y proyecta para 2026 un pasivo total de $152.003,8 millones, una cifra superior a los ingresos operativos previstos para todo el ejercicio. Dentro de ese escenario, uno de los datos más sensibles es la deuda con proveedores, que se ubica en torno de los US$22 millones.
La fábrica viene funcionando, según el diagnóstico planteado en el material, con el financiamiento involuntario de contratistas y proveedores nacionales y extranjeros que entregaron bienes y servicios sin recibir los pagos correspondientes.
Entre los acreedores aparecen proveedores de conjuntos críticos como Elbit, Israel Aerospace Industries (IAI), Liebherr Aerospace, Honeywell, Lockheed Martin, Prodismo, MBA S.A., Inmeba SRL, DTA S.A., AOG y ADE SRL, además de empresas nucleadas en la Cámara Argentina Aeronáutica y Espacial (CArAE).
El interrogante central es cuánto tiempo más puede sostenerse este esquema de financiamiento por parte de los proveedores. Si los acreedores deciden avanzar judicialmente, FAdeA podría quedar frente a un escenario de mayor complejidad financiera e institucional.
La eventualidad de un concurso preventivo adquiere una dimensión particular debido a que se trata de una empresa cuyo único accionista es el Estado Nacional y que se encuentra vinculada al Ministerio de Defensa.
El Ministerio de Economía aprobó mediante la Resolución 1289/2026 el Plan de Acción y Presupuesto de FAdeA para 2026. El documento proyecta ingresos operativos por $135.090 millones frente a gastos de operación por $149.610 millones.
La diferencia genera un resultado operativo negativo de $14.519 millones, lo que muestra que, de acuerdo con las propias previsiones presupuestarias, la actividad de la fábrica no alcanza para financiar por sí sola sus gastos de operación.
La situación cambia cuando se incorporan las transferencias y recursos corrientes provenientes del Estado. Con esos recursos, el presupuesto proyecta un resultado financiero final positivo de apenas $104,1 millones.
De esta manera, el equilibrio financiero previsto para el ejercicio depende de recursos provenientes de la Administración Nacional y no exclusivamente de la generación genuina de fondos de la compañía.

Uno de los puntos centrales para el futuro de FAdeA está relacionado con los contratos plurianuales con el Estado para el mantenimiento y modernización de aeronaves.
Entre los acuerdos considerados estratégicos aparecen la actualización de los IA-63 Pampa y el mantenimiento de los C-130 Hércules, que permanecen sin formalizar.
Según el material, el titular de la Fuerza Aérea Argentina, brigadier general Gustavo Valverde, atribuyó la demora a restricciones presupuestarias que retrasaron la llegada de recursos previstos para este año, de acuerdo con lo publicado por La Voz.
Las dos carpetas, que habían quedado pendientes durante la gestión de Luis Petri, continúan en la misma situación bajo la conducción del actual ministro de Defensa, Carlos Presti, según el texto.
La ausencia de estos contratos tiene consecuencias que exceden la cuestión administrativa. Sin órdenes de trabajo de largo plazo, FAdeA enfrenta dificultades para planificar producción, compras, inversiones y contratación de proveedores con previsibilidad.
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En medio del escenario de baja actividad existe una excepción relevante: la producción de partes para el avión de transporte estratégico brasileño C-390 Millennium, dentro del programa desarrollado junto con Embraer, del que FAdeA participa como socio de riesgo.
El programa tuvo recientemente un pago de aproximadamente US$3 millones. De acuerdo con el material, el nuevo presidente de FAdeA, ingeniero Oscar López, destinó parte de esos fondos al cumplimiento de compromisos salariales.
La actividad vinculada con el C-390 Millennium aparece así como uno de los pocos programas que actualmente generan ingresos concretos para la compañía.
El deterioro financiero de la empresa se combina con una reducción de la actividad y dificultades en materia salarial. El presupuesto contempla una dotación de 705 trabajadores, de los cuales 519 son personal técnico y profesional.
Según el material, los pagos salariales se realizan de manera fragmentada y existe además una recomposición de los haberes que lleva tres años sin ejecutarse.
El escenario comenzó a generar una pérdida de recursos humanos especializados. Trabajadores calificados empezaron a buscar alternativas laborales, lo que representa un riesgo para capacidades técnicas que demandaron años de formación.
El secretario general del Sindicato de Trabajadores Aeronáuticos (STA), Marcelo Bertorello, advirtió sobre esa situación y afirmó: "Estamos poniendo en riesgo la soberanía tecnológica adquirida en este sector y llevando al país a depender de empresas y potencias extranjeras".
Bertorello también sostuvo que la planta permanece prácticamente paralizada.
Las dificultades de la empresa también generan preocupación en Córdoba. El ministro de Industria de la provincia y ex presidente de FAdeA, Fernando Sibilla, sostuvo que la fábrica tiene un "potencial enorme", aunque consideró que se encuentra condicionada por las decisiones de su accionista estatal.
Sibilla señaló que la compañía conserva capacidades para el mantenimiento militar de aeronaves, particularmente de los sistemas Hércules y Pampa, además de oportunidades de exportación vinculadas con Embraer y el C-390.
También mencionó posibilidades en mantenimiento comercial, aeroestructuras y fabricación de componentes.
Según su diagnóstico, FAdeA tiene capacidades industriales y mercado potencial, pero necesita decisiones que actualmente no se están tomando. La provincia de Córdoba también había explorado una alternativa de participación público-privada, aunque esas negociaciones no avanzaron, de acuerdo con la evaluación de Sibilla.
El presupuesto 2026 establece un esquema de reducción de gastos y control mensual con el objetivo de mejorar la competitividad internacional de la compañía. Sin embargo, el planteo que surge del material es que el ajuste por sí solo no resolvería una situación originada en la falta de actividad y de contratos.
El punto central pasa por definir qué papel tendrá FAdeA dentro de la estrategia industrial y de defensa del Estado Nacional.
"FAdeA necesita saber qué quiere hacer el Estado con ella", sostuvo Marcelo Bertorello, quien planteó distintas alternativas: que la fábrica sea una herramienta estratégica para el mantenimiento y modernización de los sistemas de armas argentinos, una empresa aeronáutica con capacidad exportadora, un proveedor especializado dentro de cadenas regionales como la de Embraer, o una sociedad estatal que sobreviva mediante transferencias presupuestarias.
El dirigente gremial resumió el problema de la siguiente manera: "Cada mes sin contratos significa menos producción. Cada mes sin producción implica menor facturación. Cada mes de menor facturación aumenta la deuda. Y cada demora en los pagos deteriora la relación con los proveedores y con la fuerza laboral que es el sostén de la producción de la fábrica".
La situación financiera de FAdeA combina varios factores expuestos en su propio presupuesto y en las declaraciones de representantes sindicales y autoridades cordobesas: un resultado operativo negativo, una deuda con proveedores cercana a US$22 millones, contratos estratégicos todavía sin formalizar y una actividad industrial reducida.
El eventual avance de acreedores por la vía judicial podría llevar la crisis a una nueva instancia. Al mismo tiempo, la pérdida de trabajadores especializados agrega otro elemento al escenario, debido a que las capacidades técnicas de la Fábrica Argentina de Aviones requieren años de formación y experiencia.
El interrogante que queda planteado es qué decisión tomará el Estado Nacional respecto del futuro productivo de la compañía y de los contratos que, según el propio plan de acción, deberían constituir uno de los principales pilares para recuperar actividad e ingresos.
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