25 de septiembre de 2026
La ministra de Salud de San Luis, Teresa Nigra, reconoció que había tres cajas de leche vencida en el Hospital Pediátrico, aunque aseguró que no fueron utilizadas para alimentar a los pacientes. ATSA cuestionó la explicación oficial y rechazó que se responsabilice a los trabajadores.
Una nueva controversia volvió a poner bajo la lupa a la salud pública de San Luis durante la gestión del gobernador Claudio Poggi. La ministra de Salud provincial, Teresa Nigra, confirmó la existencia de tres cajas de leche cuyo vencimiento correspondía a agosto en el Hospital Pediátrico, pero aseguró que los productos estaban separados y que no fueron utilizados para alimentar a los niños internados.
El episodio había sido denunciado públicamente por el secretario adjunto de ATSA San Luis, Gerónimo Ortiz, quien cuestionó el funcionamiento del establecimiento y sostuvo que una nutricionista había advertido sobre la situación en el sector de lactario. La explicación de la ministra abrió además un nuevo frente de conflicto con el gremio.
Nigra explicó que las tres cajas de leche vencida estaban separadas de los productos habilitados para el consumo y sostuvo que no fueron utilizadas para preparar alimentos destinados a los pacientes. Según la funcionaria, las cajas fueron fotografiadas y posteriormente descartadas.
La ministra calificó el episodio como un "error" y un "descuido", pero también cuestionó la actuación del personal del lactario y habló de "mala intención". Además, anticipó que el Ministerio solicitará informes para determinar las responsabilidades correspondientes.
La explicación oficial, sin embargo, fue rechazada por ATSA, que puso el foco en la existencia misma de productos vencidos dentro de un establecimiento destinado a la atención de niños internados.
Gerónimo Ortiz cuestionó públicamente a la ministra de Salud y consideró "total y absolutamente injusto" que se responsabilice a los trabajadores por una situación que, según planteó, excede sus tareas habituales.
"La ministra, en una cuestión de conciencia, admite la existencia de leche vencida, lo que se suele decir confesión de parte, relevo de prueba", sostuvo el dirigente sindical.
Ortiz también vinculó las declaraciones de Nigra con lo que definió como una política de hostigamiento hacia los trabajadores de la salud. "Ha quedado claramente ratificado que la persecución y las amenazas son un estilo de vida y una política de Estado", afirmó.
ATSA anticipó además que analizará posibles acciones legales a través de sus asesores jurídicos. El gremio buscará, según explicó, evitar que los trabajadores sean responsabilizados por las deficiencias operativas del hospital.
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El conflicto por la leche vencida en el Hospital Pediátrico se suma a otros cuestionamientos sobre el funcionamiento de áreas de la salud pública y de la alimentación estatal durante la gestión de Claudio Poggi.
En este caso, la discusión no se limita a determinar si los productos vencidos llegaron o no a los pacientes: también quedó planteado un conflicto entre el Ministerio de Salud y los trabajadores respecto de los controles internos, las responsabilidades y la forma en que las autoridades abordaron la denuncia.
La investigación administrativa anunciada por Teresa Nigra deberá establecer cómo llegaron las cajas vencidas al sector de lactario, qué controles se realizaron y quiénes tuvieron responsabilidad sobre esos productos.

El caso del Pediátrico se suma a las críticas que durante 2026 recibió el Programa Alimentario Nutricional Escolar (PANE).
Los cuestionamientos a la gestión provincial también alcanzaron durante 2026 al Programa Alimentario Nutricional Escolar (PANE). En marzo, el dirigente político y social Daniel Sosa difundió imágenes de viandas entregadas en una escuela primaria de La Toma, departamento Pringles, que generaron críticas por la cantidad y composición de los alimentos.
El dirigente del Partido Justicialista de Junín y asistente de educación especial provincial Guillermo "Willy" Braun sostuvo que el problema no era aislado y cuestionó las condiciones en las que se brinda la alimentación escolar. "Ninguna escuela de San Luis tiene un comedor. Muchas veces los chicos comen en los mismos bancos en donde estudian", afirmó.
Braun también cuestionó el traslado de las viandas y sostuvo que se entregan alimentos en establecimientos que, según su planteo, no cuentan con las condiciones sanitarias necesarias. Estas declaraciones forman parte de las críticas políticas y sindicales dirigidas al funcionamiento del programa, no de una conclusión oficial sobre la totalidad del sistema.
El propio Gobierno provincial mantiene vigente la estructura del PANE. Un decreto publicado en el Boletín Oficial en marzo de 2026 homologó un contrato entre el Ejecutivo provincial y Sol Puntano S.A.P.E.M. para la provisión de viandas e insumos destinados a desayunos, meriendas y almuerzos de alumnos de establecimientos públicos.
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Las críticas también tienen antecedentes en 2025. Uno de los episodios más relevantes ocurrió en marzo de ese año en la Escuela Técnica N°15 Ingeniero Agustín Mercau, de Villa Mercedes, donde más de 70 estudiantes sufrieron cuadros de intoxicación luego de consumir alimentos provistos mediante el PANE. La situación derivó en una investigación y en la suspensión preventiva del proveedor mientras se realizaban estudios.
Además, durante 2025 fueron denunciados otros episodios vinculados con la calidad de las viandas. En sesiones de la Legislatura provincial quedaron registradas referencias a alimentos con mal olor, gusanos y otros elementos en comidas distribuidas en distintas escuelas.
Estos antecedentes son utilizados por sectores opositores y gremiales para cuestionar el funcionamiento de las políticas alimentarias del Gobierno de Claudio Poggi. No obstante, cada episodio tuvo circunstancias y denuncias diferentes y no permite, por sí solo, establecer que todos respondan a una misma causa.
El caso del Hospital Pediátrico de San Luis vuelve a colocar al Gobierno de Claudio Poggi frente a cuestionamientos sobre servicios públicos vinculados directamente con niños y adolescentes.
La existencia de las cajas de leche vencida fue reconocida por la propia ministra de Salud, aunque Teresa Nigra sostiene que estaban separadas y que ningún paciente recibió ese producto. Del otro lado, ATSA cuestiona los controles internos y rechaza que la responsabilidad recaiga sobre los trabajadores.
El resultado de los informes anunciados por el Ministerio de Salud será determinante para establecer qué ocurrió con los productos vencidos, cómo funcionaron los controles y qué responsabilidades administrativas corresponden.
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