28 de octubre de 2026
La multinacional agroindustrial discontinuará la fabricación de amoníaco y tiosulfato de amonio en su planta de Campana, provincia de Buenos Aires. La decisión se fundamenta en limitaciones tecnológicas y de infraestructura, además de cambios en el abastecimiento de materias primas.
La multinacional Bunge dejará de producir amoníaco y tiosulfato de amonio en su planta de Campana, provincia de Buenos Aires, y desvinculará a 110 trabajadores. La decisión responde, según fuentes con conocimiento del tema citadas por Infobae, a una combinación de factores que afectaron la viabilidad del negocio, entre ellos las limitaciones tecnológicas y de infraestructura del establecimiento y los cambios en el abastecimiento de insumos.
La medida marca el final de la producción industrial de dos productos vinculados con la actividad agropecuaria argentina. El amoníaco es un insumo clave para la industria de fertilizantes, mientras que el tiosulfato de amonio se utiliza en la elaboración de fertilizantes líquidos que aportan nitrógeno y azufre a los cultivos.
Desde la compañía señalaron que la decisión se tomó después de analizar distintas alternativas operativas y comerciales. Entre los factores considerados mencionaron que la planta tiene más de 50 años de funcionamiento y presenta limitaciones de infraestructura y tecnología, además de modificaciones en las condiciones del mercado y en el suministro de materias primas.
El impacto laboral es uno de los aspectos centrales de la decisión. La planta cuenta con 110 empleados que serán desvinculados, una medida que afectará tanto a los trabajadores como a sus familias.
El cese de actividades comprende exclusivamente la producción industrial de amoníaco y tiosulfato de amonio en el establecimiento de Campana. En esa operación, la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) participa de manera asociativa por un equivalente al 17,5% del total producido.

La multinacional agroindustrial discontinuará una línea de producción de fertilizantes en la provincia de Buenos Aires.
La compañía, por su parte, sostuvo que mantendrá su compromiso con la Argentina y continuará invirtiendo en infraestructura y activos productivos vinculados con la transformación de materias primas agrícolas. De este modo, el cierre de esta línea de producción no implica, según la información difundida, el retiro de Bunge del mercado argentino.
La producción de tiosulfato de amonio en Campana había comenzado en octubre de 2004. El producto se utiliza para elaborar fertilizantes líquidos que aportan nitrógeno y azufre, dos nutrientes esenciales para el desarrollo de distintos cultivos.
La demanda de estos insumos está vinculada con las decisiones de inversión de los productores agropecuarios, que evalúan los costos de fertilización en relación con los precios de los granos y las necesidades de cada campaña agrícola. En la Argentina, los cereales y las oleaginosas concentran buena parte de esa demanda, con el maíz y el trigo entre los cultivos que requieren mayores aportes de nitrógeno.
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La decisión se conoce mientras Bunge mantiene una posición destacada en el negocio agroexportador argentino. Según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), durante el primer semestre de 2026 la compañía registró declaraciones de ventas al exterior por 11,6 millones de toneladas, el mayor volumen entre las empresas del sector para ese período en al menos cinco años.
Con esos registros, Bunge encabezó el ranking de agroexportadores, por delante de Cargill y Cofco, y concentró alrededor del 22% del total declarado por el sector. Su posición se fortaleció tras la integración con Viterra, concretada en julio de 2025.
La compañía tiene más de 140 años de presencia en la Argentina, donde emplea a unos 4.500 trabajadores y cuenta con alrededor de 60 instalaciones. Sus actividades incluyen la comercialización de granos, la molienda de soja y girasol, la producción de aceites vegetales y la distribución de fertilizantes.
A escala internacional, Bunge opera en más de 50 países y reúne aproximadamente 34.000 empleados, con más de 500 instalaciones y terminales portuarias. Tiene su sede registrada en Ginebra, Suiza, y su sede corporativa en St. Louis, Missouri, Estados Unidos.
La discontinuación de la producción de amoníaco y tiosulfato de amonio concentra el impacto inmediato en dos frentes: la pérdida de 110 puestos de trabajo y el final de la fabricación local de estos insumos en la planta de Campana. Al mismo tiempo, Bunge afirmó que continuará con sus inversiones en otras actividades productivas vinculadas con las materias primas agrícolas.
El caso pone en primer plano la situación de una instalación industrial con más de medio siglo de funcionamiento y los cambios operativos y comerciales que, según la empresa, llevaron a discontinuar esta actividad. La información disponible no indica que la compañía haya anunciado el cierre de otras operaciones en el país.
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