La cadena de cafeterías y panaderías atraviesa una crisis financiera marcada por caída del consumo, pérdida de franquicias y falta de crédito. La empresa acumula cheques rechazados, pedidos de quiebra y una fuerte reducción de personal.
La reconocida cadena de cafeterías y boulangeries enfrenta un escenario financiero crítico. La firma vinculada a su operación acumula 175 cheques rechazados, deudas bancarias y reclamos judiciales de acreedores.