Navitas y Rockhopper respondieron a las sanciones anunciadas por el Gobierno y ratificaron el desarrollo del proyecto Sea Lion. Las empresas sostienen que sus licencias son válidas y que no habrá cambios en los plazos.
Navitas Petroleum compró un segundo buque flotante por US$125 millones para ampliar el proyecto Sea Lion, junto a la británica Rockhopper. El avance reabre el debate por la soberanía argentina, los recursos del Atlántico Sur y la respuesta diplomática del Gobierno.