El proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada agiliza los juicios para recuperar inmuebles y amplía las herramientas de los propietarios. La iniciativa promete seguridad jurídica, pero puede dejar a los inquilinos más expuestos en un mercado ya tensionado.
La movilización contra el proyecto impulsado por el Gobierno terminó con incidentes, gases, camiones hidrantes y arrestos. Organizaciones sociales, gremiales y políticas rechazaron la iniciativa que se debate en el Senado.
La Libertad Avanza no consiguió los votos para blindar el proyecto y pidió pasar a cuarto intermedio hasta el 6 de agosto. La demora expuso internas, cambios de borrador y críticas de bloques dialoguistas.