Entre enero y agosto de 2026 se registraron 434 víctimas de homicidios dolosos en la provincia de Buenos Aires. El Bonaerense pone el foco en una parte especialmente brutal de esa cifra: vecinos asesinados durante robos, entraderas, ataques de motochorros y otros episodios de violencia criminal. Trabajadores, estudiantes, jubilados y policías que salieron de sus casas y nunca regresaron.