El 2,1% de julio ubicó al país entre los registros más altos de América Latina, solo por debajo de Venezuela. Aunque el Gobierno sostiene que la desinflación sigue en marcha, la comparación regional muestra que los precios argentinos todavía corren más rápido que en casi todos los vecinos.
El índice nacional subió respecto de junio y acumuló 19,3% en lo que va de 2026. Turismo, servicios, regulados y alimentos volvieron a meter presión sobre el costo de vida.
El INDEC informó que el Índice del Costo de la Construcción avanzó en el Gran Buenos Aires. La suba estuvo impulsada por mano de obra, gastos generales y materiales.
El INDEC difundirá esta semana el dato oficial del IPC y la Casa Rosada confía en una nueva desaceleración. Consultoras privadas proyectan una suba de entre 1,5% y 2%.
El IPC volvió a desacelerarse por segundo mes consecutivo y quedó por debajo de las previsiones privadas. La inflación núcleo perforó el 2%, aunque los alimentos y los servicios todavía presionan sobre el bolsillo.
El organismo aprobó la segunda revisión del acuerdo con Argentina y destrabó un desembolso de USD 1.000 millones. Pero en su staff report advirtió que la metodología del INDEC quedó desactualizada y pidió avanzar con cambios.
Los datos del INDEC mostraron bajas en supermercados, mayoristas y shoppings durante marzo. La caída confirma que el bolsillo sigue ajustado pese a la desaceleración de la inflación.
El último índice elaborado por el INDEC desaceleró frente al 3,4% de marzo y acumuló 12,3% en el año. Transporte y Educación lideraron las subas, mientras el Gobierno busca sostener la baja con combustibles y tarifas bajo control.
El INDEC registró una mejora interanual del 5% en marzo y una suba mensual desestacionalizada del 3,2%. El Gobierno celebró el dato, pero textiles, maquinaria y siderurgia siguen en terreno negativo.
El uso de la capacidad instalada volvió a caer en febrero y expuso una fuerte capacidad ociosa en fábricas. Textiles, automotrices, caucho, plástico y metalmecánica aparecen entre los rubros más golpeados por la baja demanda y la competencia externa.
Una proyección privada estima que la inflación de marzo rondaría el 3,3%, impulsada por subas en combustibles y alimentos. La nafta aumentó casi 10% y la carne más de 7%, mientras los regulados crecieron por encima del promedio, presionando ingresos y consumo.
Con la fórmula de medición sin cambios y la carne empujando los precios, consultoras privadas detectaron subas semanales que reavivan la tensión para el dato oficial que se publicará el 12 de marzo.
En plena tensión por la salida de Marco Lavagna, el titular de Economía dijo que el indicador preparado por la gestión anterior quedó "desactualizado" y anunció que se hará otro esquema nuevo, sin plazos. La definición reavivó cuestionamientos por la metodología vigente y el compromiso asumido ante el Fondo Monetario Internacional.
Las plataformas internacionales dejaron de ser un nicho y se volvieron una opción masiva para los argentinos. Con el régimen puerta a puerta en máximos y un salto fuerte en diciembre, el fenómeno reaviva la discusión sobre precios, competencia con la producción local y el impacto en el comercio exterior.
El Indec registró una nueva baja mensual e interanual en noviembre y el dato que más inquieta está en cómo se pagó la compra. Casi la mitad del gasto pasó por el financiamiento, en un contexto de bolsillos ajustados y consumo defensivo.
El organismo estadístico nacional informó una suba de precios en línea con los cálculos privados, con alimentos otra vez como motor de los aumentos y una dinámica que consolida un escenario de estabilidad frente a los saltos registrados en 2023, mientras el Gobierno y las consultoras proyectan una baja gradual para los próximos años.
El ICE del INDEC mostró en octubre su primer avance en seis meses, aunque las fábricas mantienen una postura cauta: casi ninguna prevé sumar dotación entre noviembre y enero y la mayoría opta por sostener estructuras ante ventas débiles y presión financiera.
En el país, los valores en góndola de productos esenciales muestran grandes brechas dependiendo del lugar donde se compran. Las distorsiones afectan el bolsillo y revelan una fuerte disparidad geográfica.
Marco Lavagna confirmó que el Índice de Precios al Consumidor se ajustará a los nuevos hábitos de consumo. El impacto estadístico será mínimo, pero la medición ganará precisión.
Pese a los intentos del Gobierno por desacelerar los precios, el rubro de alimentos y bebidas continúa marcando subas que superan el promedio general. Mientras tanto, los salarios muestran una leve recuperación frente al índice inflacionario.
La reducción de la inflación y la ampliación de programas sociales contribuyeron a la baja del índice de pobreza en Argentina.
Tras meses de mejoras, los sueldos reales en el sector privado se estancaron en enero. La desaceleración inflacionaria perdió fuerza y las paritarias muestran aumentos decrecientes. ¿Qué pasará en los próximos meses?