Un informe reveló que unas 1.937 compañías entraron en mora durante septiembre y que los casos crecieron 53% en un año. Las tasas de interés elevadas, la debilidad de la industria y la construcción y las dificultades para acceder al crédito complican al sector privado. El deterioro agrega presión sobre la actividad económica y las perspectivas de recuperación.
La oposición busca unificar un proyecto para asistir a familias en mora con tarjetas, bancos y billeteras virtuales. Este martes las comisiones deberán dictaminar entre propuestas de refinanciación, límites a intereses y nuevas reglas para el crédito.
El sistema financiero logró compensar el salto de las deudas impagas con tasas más altas. Familias y empresas enfrentan más dificultades para pagar, mientras el crédito se vuelve más caro y selectivo.
Los atrasos en créditos corporativos saltaron de 0,7% a 3,7% desde fines de 2024. Construcción, comercio y textiles aparecen entre los sectores más afectados por el deterioro financiero.
El deterioro en el pago de créditos golpea con fuerza y expone el avance del endeudamiento cotidiano. La mora en billeteras virtuales ya superó el pico registrado durante la pandemia.
Un informe de JP Morgan detectó un fuerte aumento en los impagos de préstamos de Mercado Libre en el país. El fenómeno se da en un contexto de tasas en alza y mayor presión sobre las familias.
Datos del BCRA muestran un deterioro desigual en la capacidad de pago del sector privado. Mientras las empresas mantienen niveles acotados de incumplimiento, los hogares registran un salto marcado en atrasos de préstamos, en un contexto de tasas altas, inflación y salarios presionados.
Puertas adentro, la autoridad monetaria estudia ajustes metodológicos para que el deterioro del crédito no impacte de lleno en los indicadores. Con atrasos en máximos en el segmento minorista y balances más ajustados, el trasfondo es una economía que aprieta y un margen cada vez menor para sostener la confianza.
El reporte detecta subas en atrasos tempranos, impacto en bancos y financieras no bancarias y brechas por edad y género, con los jóvenes y las mujeres entre los más afectados.